La pandemia del SARS-CoV-2 ha generado muchos interrogantes en familias que esperan un bebé.

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La aparición de un nuevo coronavirus ha sido capaz de paralizar la movilidad a nivel global y las economías de muchos países, pero lo que no puede es acabar con el curso de la naturaleza. La pandemia del SARS-CoV-2 ha generado muchos interrogantes en familias que esperan un bebé, ante las restricciones para salir de casa ¿cómo deben actuar las mujeres embarazadas?

La responsable de matronas de Atención Primaria, Marga Navarro, explica que ya se ha consensuado un protocolo de visitas que, en función de las necesidades, pueden ser presenciales, telefónicas o a domicilio. «A todas las pacientes que están citadas en agenda las vamos llamando y respetamos que la mujer decida si quiere o no venir al centro». En caso de tener que hacer una visita presencial, se dan las citas con más tiempo de margen del habitual para que no coincidan varias personas en la sala de espera y además se les aconseja que acudan solas.

El seguimiento de un embarazo no se reduce en esta época de confinamiento. «Intentamos que todo sea igual y no nos saltamos nada», aseguran. En este sentido se siguen pidiendo las analíticas pertinentes y se siguen haciendo las tres ecografías, una por trimestre, que se recomiendan de forma habitual. «También se tienen en cuenta los casos que necesiten más pruebas», añade Navarro.

Además, desde el servicio de Atención Primaria «hemos preparado una bibliografía de vídeos y libros recomendados», para que se puedan hacer cursos de preparto en casa porque «no sabíamos cuánto iba a durar pero como al final el confinamiento es largo no las queríamos dejar sin clase», cuentan. Cabe recordar que, por ejemplo, el grupo privado Juaneda Miramar ya dispone de este servicio on-line.

De momento en Atención Primaria no se ha detectado a ninguna embarazada con COVID-19 sin embargo también se prepara un protocolo «por si pasa, tanto en la gestación como en el postparto».

La clínica Rotger, por su parte, sí notificó en los últimos días del mes de marzo dos partos de mujeres contagiadas por COVID-19. En los hospitales de QuirónSalud, las pruebas PCR para diagnosticar el contagio se les realiza antes del parto para tomar las pertinentes medidas. En caso de ser por la vía urgente, se activa el protocolo como si fuera un cao positivo como prevención.

El doctor Miguel Reyero, ginecólogo de Son Espases, que ha hecho un vídeo para resolver dudas, asegura que el hecho de estar embaraza no supone estar más expuesta al contagio y asimismo si da positivo no se considera un factor de riesgo. «Las mujeres embarazadas se contagian exactamente igual que la población general, ni más ni menos», indica y su riesgo es el mismo que el de otra mujer de sus mismas características, normalmente jóvenes y sanas, así que sería mínimo.

El doctor Reyero explica también que, por lo que se sabe hoy en día, «parece que los bebés dentro del útero no se contagian», aunque haya algún caso muy dudoso, «todavía en estudio».

Una vez nace el bebé, la preocupación de muchos padres es si puede infectarse y con qué gravedad. Sobre este tipo de casos «sí hay bastantes datos», asegura, ya que ha pasado en muchas ocasiones. El pronóstico en estos casos «es excelente», dice. En unos 280 bebés de China que se infectaron nunca hubo complicaciones relevantes. «Los recién nacidos y los niños tienen un pronóstico excelente a efectos de la epidemia».

Atención pediátrica

«Todos los recién nacidos se exploran dos veces antes de recibir el alta», explica la pediatra Mabel Martín. «No se van hasta que no tienen todas las pruebas hechas», añade. Pero una vez en su casa, los bebés deben revisarse dos veces antes de cumplir el mes. «La primera visita es antes de los diez días de vida y nos organizamos con las matronas para hacer dos en uno», explica la doctora Martín. Sin embargo, cada centro coordina a sus especialistas que, además, se adaptan a cada familia. «Antes de ir, llamamos para preguntar e informar, si algunas les da miedo y prefieren venir ellas lo organizamos o también podemos arreglarnos por teléfono», explica.

Respecto al calendario de vacunas empieza a los dos meses y las enfermeras llevan en control. Son ellas las que avisan y dan cita a cada paciente por separado porque las vacunas deben ponerse en cualquier caso, advierten todos los expertos.