Las terrazas son uno de los principales atractivos de los establecimientos para el turismo de calidad y residentes, aunque la normativa horaria impuesta por el Ajuntament ha repercutido negativamente en algunos negocios. | Paco S. Pérez

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La oferta de restauración del Casc Antic de Palma registra durante todo este verano una actividad febril por la noche por la llegada de visitantes de otras zonas de la Isla, residentes y turistas de los hoteles boutique y de cuatro y cinco estrellas.

El presidente de Restauración Mallorca, Alfonso Robledo, afirma que Palma «se ha convertido en estos momentos en un referente en Europa de la gastronomía de calidad por la amplia variedad de restaurantes y la excelencia de los profesionales de la cocina».

Robledo añade que el volumen de negocio es muy positivo «pero se extrapola ya a los doce meses, aunque en la época estival la actividad crece por el mayor volumen de clientes. El balance, de momento, es positivo».

La patronal resalta que aunque el volumen de negocio sea muy similar al del pasado año «esta temporada de verano, más en agosto, el tiempo ha acompañado y ello se ha traducido en un incremento de clientes en los restaurantes».

Robledo añade que la respuesta es satisfactoria «porque la relación calidad/precio es muy buena, lo cual lo agradecen los turistas y residentes». Afirma, pese a algunas quejas, que «no hay que hablar de si el sector es o no caro, sino de la calidad y del producto que se ofrece en la amplia variedad de restaurantes».

La Asociación de Restauración Mallorca, pese a esta evolución positiva, critica la normativa del Ajuntament de Palma sobre el control horario nocturno de las terrazas «que ha tenido un efecto catastrófico en los locales ubicados en La Llotja».

Al respecto, su presidente afirma: «La normativa municipal sobre las terrazas ha provocado pérdidas los restaurantes de La Llotja por lucro cesante, ya que han dejado de venir muchos turistas al saber que el cierre de las mismas era a las 23 horas».

La crítica contra el Ajuntament viene justificada por el hecho de que Palma «es una ciudad turística y en los meses estivales es absurdo que se limiten horarios y no se deje trabajar hasta las doce de la noche, que es lo lógico. Con el nuevo horario se perjudica a todos», puntualiza Robledo.

Hoteles boutique

La proliferación de hoteles boutique en todo el centro de Palma, según la patronal de Restauración Mallorca, ha tenido este verano un especial impacto positivo en bares, cafeterías y restaurantes en todo el centro de la ciudad. La Asociación de Hoteleros de Palma, que preside Javier Vich, puntualiza que «se ha producido un trasvase de la clientela de alto poder adquisitivo que se aloja en estos hoteles a los sectores productivos de la ciudad».