El presidente del PP, Pablo Casado, con los dos representantes de Baleares con más peso en el partido. | Jaume Morey

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La dirección nacional del PP no quiere guerras internas en las distintas comunidades autónomas y ha decidido aplazar por ahora y sin fecha los congresos de renovación de los presidentes regionales, lo que consagra de forma directa a Gabriel Company como líder de la formación en Baleares.

Responsables de Génova confirman las palabras del secretario general de la formación Teodoro García Egea, que aseguró que no toca hacer congresos sino consolidar los proyectos que en estos momentos están en marcha en las distintas comunidades autónomas.

Company anunció a sus más cercanos su intención de dejar la política el día después de las elecciones autonómicas, pero finalmente reconsideró su decisión ya que recibió diversas llamadas, entre ellas la de Pablo Casado, para que reflexionara. Company seguirá al mando del PP, pero su intención ya no es ceder al testigo a alguno de sus hombres de confianza, sino continuar en la presidencia y presentarse al congreso de la formación para revalidar su liderazgo cuando llegue el momento.

No se espera, en cualquier caso, que los congresos puedan hacerse hasta otoño o finales del año que viene, a pesar de que tocaba hacerlos en marzo. El PP nacional argumenta que, tras las elecciones municipales y autonómicas ya se hicieron una serie de cambios en algunas comunidades y en el resto lo que toca es consolidar el proyecto.

Durante este verano ya ha estado trabajando en ello, ante la hipótesis de que el congreso pudiera celebrarse en marzo. Company ha mantenido encuentros con representantes destacados del partido, reunió a los miembros de la lista al Parlament y al Consell, pero, de estos encuentros, tal vez el más significativo haya sido la cena organizada en su propia casa de Sant Joan a la que asistieron los dos cabezas visibles del sector crítico del PP: Jaume Bauçà y Jaime Martínez.

El presidente del PP quiere recuperar a los miembros del sector crítico para integrarlos en la dirección, pero ‘los jaimes’, como se les conoce en el partido, son por ahora reticentes ya que dudan de las verdaderas intenciones de Company.

El presidente del PP también ha aprovechado el verano para mantener contactos con algunos exdirigentes ‘populares’ que abandonaron la formación por discrepancias con José Ramón Bauzá. Fuentes cercanas a Company aseguran que su intención es tratar de aglutinar de nuevo el centro derecha de Balears e incluso empezar a hablar de posibles acuerdos con el PI y Cs.

Venta de la sede

El PP volverá a estudiar en este nuevo periodo político la posible venta de la sede de la calle Palau Reial, que se compró en la época de Jaume Matas, pero solo lo hará si consigue un comprador que le dé unas condiciones realmente ventajosas. El PP ha perdido ingresos derivados del descenso de diputados, pero por ahora puede afrontar el pago de los 7.000 euros mensuales de la hipoteca, así que no tiene prisa. Más problemas tiene la dirección del PP en Madrid, que ha notado sensiblemente la bajada de ingresos como consecuencia de la pérdida de poder y que incluso se vio obligada a recurrir a la caja propia de Baleares, donde había 15.000 euros, para hacer uno de los pagos. El PP acaba de tener que devolver más de 200.000 por subvenciones electorales indebidas.