El reconocimiento de las dolencias más comunes de las camareras de pisos como enfermedad profesional es una de las demandas históricas de este colectivo que se logró a finales de agosto del pasado año. | Archivo

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Hace solo algunos años que las camareras de pisos empezaron a alzar su voz para reivindicar sus derechos laborales. Desde entonces sus dolencias más comunes y sus demandas han salido a la luz y son compartidas por parte de la sociedad. En Baleares, el Govern ha querido mostrar su apoyo al colectivo y en la pasada legislatura se consiguió el reconocimiento de algunas de las dolencias que más sufren como enfermedad profesional, lo que esta temporada ha dado sus primeros resultados. Además, este verano Inspección de Trabajo ha planeado más de 300 actuaciones centradas en este colectivo.

En concreto, hay tres campañas en marcha, dos de las cuales son de carácter estatal con especial incidencia en las Islas. La primera está centrada en las condiciones de trabajo, salariales, contratación y carga de trabajo; la segunda inspecciona la carga de trabajo y los riesgos musculares y esqueléticos con el objetivo de verificar como las empresas gestionan los riesgos ergonómicos a que están expuestas las camareras de pisos. La tercera campaña, de ámbito autonómico, vigila las horas extra, aunque también incluye el control de otras materias que afectan a este colectivo.

En cuanto a las enfermedades profesionales comunicadas, este año se han incrementado de forma considerable. Hay que recordar que este reconocimiento era una reivindicación histórica de las camareras de pisos y permite a las trabajadoras que las sufren que no deambulen de la mutua a la Seguridad Social. En caso de que se detecte alguna de estas enfermedades y conlleve una baja médica, la trabajadora no percibe una reducción de su salario. Antes de su reconocimiento, efectivo el 31 de agosto del pasado año, se descontaba parte del sueldo a partir de la segunda baja anual en el caso de las dolencias comunes. Asimismo, si bien algunas de estas enfermedades se llegaban a considerar como profesionales, el proceso era mucho más enredoso, mientras que ahora su declaración es automática por parte de las mútuas.

Desde septiembre de 2018 y hasta agosto de este año, se han declarado hasta 95 casos de enfermedades profesionales en camareras de pisos, un 20 % que un año antes. «Son datos muy positivos porque demuestran que la labor que se lleva a cabo no es invisible y que las camareras de pisos son cada vez más conscientes de sus derechos, un elemento fundamental para que los reivindiquen y se defiendan ante los posibles abusos», manifestó la directora general de Salut Laboral, Virginia Abraham.

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