La cara de seriedad de la presidenta del Govern, Francina Armengol, en la primera sesión del debate de investidura es una muestra del ánimo con el que afronta el Ejecutivo balear la fallida elección del presidente del Gobierno. A su lado, Guillermo Fernández Vara (izquierda) e Iván Redondo, el ‘gurú’ que marca la estrategia de Pedro Sánchez. | Efe

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El Govern balear arranca la legislatura con inesperadas complicaciones de orden económico y financiero y la más inminente es la dificultad añadida para elaborar el Presupuesto de Baleares para el año que viene, como ayer reconoció la consellera de Presidència y portavoz del Govern, Pilar Costa.

La consellera de Hisenda, Rosario Sánchez, ya ha dado la orden a todos los departamentos del Gobierno para que empiecen a preparar las cuentas del año que viene, pero este trabajo arranca con un problema serio porque el Ejecutivo no sabe de cuánto dinero dispondrá.

En la elaboración de los presupuestos, el punto de partido está en conocer qué cantidad enviará el Gobierno central a las comunidades en concepto de financiación autonómica. A estas alturas del calendario, la cifra ya debería conocerse porque habitualmente se da en julio, en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera antes del verano.

El mismo panorama

Este año, con la inestabilidad política en Madrid, ni siquiera se ha convocado esta reunión, por lo que la elaboración de las cuentas comenzará a ciegas. La portavoz del Govern, Pilar Costa, recordó que en los Presupuestos vigentes sucedió la mismo porque las cuentas están prorrogadas. «Lo deseable es tener la cifra antes», reconoció Costa.

Esta es una de las razones por las que el Govern cree que es imprescindible que en Madrid se alcance un pacto político «cuanto antes». Afirmó que el Ejecutivo balear también está pendiente de la reforma del sistema de financiación y del nuevo REB, pero recalcó que, después de la investidura fallida, Pedro Sánchez afirmó que no cerraba la puerta a intentarlo de nuevo.

Costa añadió que el Govern está a favor de que se forme un ejecutivo progresista y de izquierdas y apostó por intentar un nuevo acuerdo con Podemos, aunque precisó que intentar formar gobierno es una «responsabilidad» de Pedro Sánchez. «Mientras haya tiempo hay esperanza», señaló la portavoz del Ejecutivo.

Costa anunció que la presidenta del Govern, Francina Armengol, pedirá poder verse con Pedro Sánchez para detallar los problemas que el bloqueo político en las Islas.

Aprovechará, si se produce, el viaje a Palma del presidente del Gobierno en funciones para asistir al despacho con el Rey. «El presidente es plenamente consciente de cuáles son las consecuencias de esta situación», dijo Costa, quien recordó que asistió con la presidenta a la primera sesión de investidura. «Se han mantenido contactos permanentes», señaló la portavoz. «En cualquier caso, todo lo que podamos hacer para que haya un gobierno progresista cuanto antes, mejor», dijo.

La crisis PSOE-Podemos no afectará a las Islas

«Somos un gobierno cohesionado que no se ha parado», aseguró la portavoz del Govern, Pilar Costa, por comparación a lo sucedido en Madrid. La portavoz añadió que en Baleares existe una gran «estabilidad política y económica», en una sutil referencia a las posibilidades de que la tensión política madrileña se traslade al Ejecutivo balear.

Fuentes del Govern autonómico aseguran que la ruptura total de relaciones entre el PSOE y Podemos no implicará tensiones añadidas en la situación de estos mismo partidos en las Islas. Se incide es en que no tendrá ningún efecto en la estabilidad del Govern, pese a las tensiones iniciales con las que echó a andar la legislatura en las Islas tras la bronca entre el vicepresidente Juan Pedro Yllanes (Podemos) y el conseller de Treball, Iago Negueruela (PSIB).