La Policía Local la custodió durante todo el proceso. | Ajuntamen d'Eivissa

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Una tortuga boba (Caretta caretta) desovó por primera vez en una playa de Baleares después de que esta madrugada haya puesto 58 huevos en la playa d’en Bossa, en Ibiza, que podrían eclosionar dentro de 60 días.

La «eficaz» intervención de la policía local de Ibiza ha permitido proteger los huevos, en cuyo traslado a un lugar más seguro del Parque Natural de Ses Salines han intervenido agentes de Medio Ambiente y el personal del Centro de Recuperación de Especies Marinas (CREM). Además, el personal del Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) ha instalado una estructura pensada para proteger los huevos.

Una tortuga marina elige Platja d’en Bossa para poner sus huevos por primera vez en Balears

Éstos tuvieron que ser custodiados por la policía, dado que la tortuga, «seguramente por estar desorientada», no los enterró bien dejándolos expuestos y en riesgo de que pudieran ser sustraídos.

Desde Medi Ambient, en colaboración con el Centro de Recuperación de Especies Marinas (CREM), tomaron la decisión de reubicar estos huevos en una playa óptima para su seguridad y su «correcto crecimiento».

La intención inicial era la de «recolocar los huevos en la misma playa donde fueron desanidados, pero era inviable porque el nido estaba muy cerca de la orilla», explicó la oceanógrafa del CREM, Verónica Núñez.

La elección de la playa viene amparada por unos estudios que el CREM llevó a cabo en 2014 «en función de la temperatura y la humedad de la arena», en prevención de que hechos como estos pudieran pasar. En esta misma playa, que se mantiene en secreto, se ha construido una estructura que estará custodiada «constantemente» mientras se cumple el proceso de eclosión, que puede durar dos meses, detalló Víctor Colomar, veterinario del Consorcio de Recuperación de la Fauna de las Illes Balears (Cofib).

La Policía Local custodia una tortuga mientras pone huevos en playa d'en Bossa

Esta nidificación es pionera en Balears, aunque ya había habido otros intentos, como por ejemplo en 2015, cuando una tortuga fue vista reiteradas veces en las playas de Ibiza. Este hecho se repitió en 2017 en ses Figueretes, aunque en ningún caso se encontraron nidos.
Este cambio de área de nidificación viene dado por el cambio climático que afecta a las aguas, que están más calientes de lo habitual. Así, «las tortugas vienen hacia aguas mediterráneas para buscar un poco más de frío».

El verano es el período de cría de esta especie y la temperatura del agua era perfecta, por lo que este hecho ya se contemplaba como posible. «En la península estaba pasando y nosotros estábamos en preaviso, por lo que hemos podido ejecutar el protocolo y actuar con rapidez», precisó Verónica Núñez.

Este protocolo forma parte del programa ANIDA, creado por la Fundación Palma Aquarium, en colaboración con el Govern y el Cofib. La iniciativa busca sensibilizar e informar sobre la posible aparición de ejemplares de tortugas en playas baleares.

En este sentido, la Conselleria quiso destacar y agradecer la buena actuación de todo el personal que se ha visto implicado en este hecho poco corriente y que ha colaborado en la protección y traslado exitoso de los huevos esta pasada madrugada.

Ante la posibilidad de que se pueda volver a repetir un episodio similar, desde el Cofib piden que «las personas se alejen, hagan un perímetro de seguridad y avisen inmediatamente al 112» puesto que la tortuga, si se viera amenazada, podría abandonar la playa y perder su puesta. También reclaman que no se toque al animal ni se le fotografíe con flash.