Los coordinadores Bel Busquets y Guillem Balboa hablando con Miquel Gallardo, Miquel Ensenyat y Joana Aina Campomar (de espalda), el jueves, antes de que comenzara la asamblea donde se ratificó el acuerdo. | M. À. Cañellas

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Aunque la acuerdo fue aprobado por la mayoría de asistentes a la asamblea –concretamente por un 53 por ciento: 81 votos a favor, 54 en contra y 16 abstenciones–, numerosos militantes ecosoberanistas manifestaron este viernes su insatisfacción con el resultado de la negociación y la criticaron, también desde una óptica autocrítica.

¿Quién votó a favor del acuerdo? Distintos militantes que acudieron a la asamblea señalan que lo defendieron los miembros de la ejecutiva y otras personas que han ocupado cargos en las instituciones. En cambio, los afiliados de Esquerra, las bases de la Part Forana y militantes del antiguo PSM votaron en contra mayoritariamente. Estas mismas fuentes, que rechazan hablar de «división interna», apuntan que los afiliados procedentes de Iniciativa-Verds también eran en su mayor parte partidarios del pacto.

Los críticos consideran que el acuerdo «es malo» porque «diluye a Més dentro de un Govern copado por el PSIB y nos impide marcar perfil». Més solo gestionará las conselleries de Afers Socials y Medi Ambient. «Repetimos otra vez el error de 2015: no marcar perfil. Además, nos vendieron la Oficina de Drets Lingüístics y la regulación del todo incluido, que ya figuraban en los Acords pel Canvi de 2015 pero que el PSIB no quiso llevar a cabo. ¿Quién nos asegura que esta vez sí?», pregunta un afiliado. «Por otro lado, ha parecido que Més solo reclamaba sillas, cuando Més debe distinguirse por sus políticas valientes y transformadoras», añade.

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Parte de los críticos lamentan «la prisa por pactar». «Había tiempo, debíamos apurar los plazos para que el PSOE, que tiene prisa para cerrar los pactos autonómicos y encarar el acuerdo del Gobierno del Estado, se viera más estrecho y soltara algo más».

Otros militantes añaden: «este pacto demuestra nuestra debilidad ante el PSIB. Ellos han enviado a tres negociadores para todas las instituciones, nosotros a negociadores distintos, lo que ha sido un error. Ni hemos seguido una buena estrategia ni tenemos una estructura de partido fuerte. El PSIB ha sido mucho más hábil», añaden.

Más allá de Antoni Noguera, Otros rostros conocidos de Més hicieron público su desacuerdo con el pacto. Por ejemplo, Pere Muñoz, que twiteó «Jamás tan poca gente había dominado a tantos. Después de cuatro años de infidelidades absolutas y ocho de decir que se jubilan, han conseguido diluir el mensaje nacional y dominar el cotarro».