Los balnearios seis y siete de la Platja de Palma son los que aglutinan un alto porcentaje del turismo alemán que llega a la Isla para beber. | Pilar Pellicer

74

El turismo de alcohol provocará en los fines de semana de junio overbooking (sobreocupación) en parte de la oferta hotelera de la Platja de Palma, como consecuencia de la masiva afluencia del turismo alemán.

Este fin de semana, al coincidir la celebración del día del padre en Alemania (Vatertag) y la Ascensión, el aeropuerto de Palma verá incrementada de forma espectacular la cifra de pasajeros. La previsión de AENA es que entre este viernes y este sábado pasen por Son Sant Joan más de 440.000 pasajeros, con un movimiento de 2.597 aviones.

Hoteleros de Platja de Palma reconocen que «el turismo que nos llega en estos días procedente de Alemania, Holanda y otros mercados es de borrachera y pagan lo que sea para alojarse de jueves a domingo en los hoteles».

Las ofertas en Alemania para venir a la Isla proliferan en todos los lander (regiones), así como las ventas de último momento.

Los empresarios consultados reconocen que la coincidencia de varios festivos en junio, entre el 9 y el 20, «ha superado todas las previsiones de ocupación en los fines de semana, pero no así en el resto de los días. La previsión es que la ocupación media sea a final de mes entre un 50 y 60 %, entre cinco y quince puntos menos respecto al pasado año».

El domingo de Pentecostés (Pfingstsonntag), que se celebra el 9, y el Corpus Christi (Fronleichnam), el 20 de junio, van a ser los dos fines de semana más complicados para esta zona turística madura de Mallorca.

Los hoteleros piden al Ajuntament de Palma y a la Policía Nacional que incrementen las medidas de seguridad para que impere el orden público en los citados fines de semana, donde la proliferación del turismo de borrachera se hará más palpable.

En estos días ya se pueden ver en primera línea de playa a cientos de turistas alemanes que hacen caso omiso de las indicaciones de que no se puede beber alcohol en la playa, al mismo tiempo se ha incrementado en todos los balnearios la presencia de ticketeros, trileros y la venta ambulante ilegal.

Los balnearios más polémicos por la presencia masiva del turismo de borrachera son el 6 y el 7, lo que afecta a la imagen del destino y provoca numerosas quejas en los turistas que se alojan en los hoteles de cuatro estrellas plus y cinco estrellas que se encuentran en sus inmediaciones.

Las cadenas hoteleras se ven impotentes para cortar de raíz esta llegada de turistas que solo vienen a la Isla a emborracharse, pese a los pluses que ponen para incrementar los precios si se reserva alojamiento de jueves a domingo.

Esta llegada masiva de turismo alemán también va a beneficiar a las zonas de Mallorca que operan con este mercado, caso de Cala Ratjada, Cala Millor y Cala D’or.