Las ambulancias amarillas son públicas y las blancas, concertadas.

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El comité de empresa de Servicios Socio Sanitarios Generales (SSG) que tiene la concesión del transporte sanitario programado recuerda que le quedan algo más de dos años de subcontrata «más posibles prórrogas», explica el presidente Francisco Bernabé.

Sin embargo, los trabajadores ven con optimismo la intención del IB-Salut de internalizar el servicio como ya hiciera el año pasado con el transporte sanitario urgente y la creación de la empresa pública GSAIB. «Podrían rescindir el contrato ya que tienen argumentos de sobra por los incumplimientos reiterados de la empresa subcontratada», añade.

IB-Salut quiere absorber el 100 % de la plantilla, esto es alrededor de 220 trabajadores de la delegación del grupo SSG en Baleares. «Si el servicio funcionase bien y todo el mundo estuviera contento no habría por qué absorberlo, no tendría nada que decir», explica Bernabé.

Sin embargo la empresa SSG en Baleares tiene procedimientos judiciales abiertos por valor de un millón de euros relacionados con incumplimientos en IPC, complementos salariales o gratificaciones extraordinarias. Fuentes consultadas de la concesionaria así lo confirman, pero aseguran que los trabajadores están exagerando. «El último conflicto lo hemos resuelto en el TAMIB con acuerdo. El comité siempre intenta meter más problemas de los que existen».

Desde SSG entienden que «a todos los que trabajan en la privada les interesa más trabajar para la administración pública. Es lógico». De momento, no entran a valorar la propuesta del IB-Salut hasta conocer más detalles. Cabe recordar que antes de hacerse efectiva hay unas elecciones generales que podrían cambiar la planificación.

Con la absorción del transporte sanitario no urgente la empresa, que defiende el servicio que está dando, se quedaría sin oferta de empleo en el Archipiélago.

Sin embargo «el ciudadano tiene que entender que para la empresa privada su deber principal es ganar dinero y para la empresa pública es dar un servicio. En sanidad y seguridad no se puede mirar el beneficio, sino el servicio», añade el presidente del sindicato de Técnicos Sanitario FS-TES a nivel nacional, Rubén Uroz.