La necesidad de prolongar las jornadas laborales de los integrantes del cuerpo de Bombers de Mallorca obliga al pago de importantes complementos salariales. Se trata de una fórmula que va en detrimento de la seguridad de sus propios integrantes. | Elena Ballestero

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La situación laboral de los Bombers de Mallorca supone un sobrecoste anual al Consell de aproximadamente 6 millones de euros, según los presupuestos de la institución insular correspondientes al ejercicio de este año. La necesidad de abonar las miles de horas extraordinarias que acumulan los integrantes del servicio de emergencia ha obligado a encubrir, mediante la fórmula del pago de complementos, el abono de la crónica prolongación de la jornada.

Integrantes del cuerpo de Bombers de Mallorca señalan como norma que no se respeten las jornadas de descanso entre la entrada y salida de cada turno. Así, tras una guardia de 24 horas no hay el intervalo de tres días libres estipulado, la reincorporación se produce 48 horas antes; de este modo se trabaja un día y se libra el siguiente para volver a incorporarse de nuevo. Los denunciantes de esta situación advierten del serio deterioro que supone para el conjunto del servicio, en especial en lo que se refiere a la seguridad de los propios bomberos.

Abono de las horas

La normativa estatal restringe el abono de horas extraordinarias a los trabajadores públicos, una circunstancia que en el caso de los Bombers de Mallorca se ha convertido en crónica. De hecho, en las liquidaciones presupuestarias del Consell correspondientes a los ejercicios de 2018 y 2017 figuran los epígrafes correspondientes a los complementos abonados y que se sitúan en torno a los seis millones de euros, con unos márgenes siempre muy similares.

Las horas extraordinarias se abonan mediante epígrafes de complementos específicos o de productividad.

Cabe señalar que las dificultades en la gestión de la acumulación de horas por parte de los bomberos del Consell no es, en absoluto, una situación sobrevenida.

En los presupuestos de 2016, 2015 y 2014 ya figuraban estos conceptos retributivos. De hecho, según los profesionales consultados, todas estas circunstancias se prolongan hasta hace más de una década sin que ninguno de los diferentes gobiernos que han gestionado el Consell durante estos años, de diferentes opciones políticas, haya resuelto el problema.

A modo de ejemplo se indica que el salario medio de un bombero del Consell alcanza fácilmente los 4.500 euros mensuales, cifra que en el caso de los mandos puede subir hasta cerca de los 6.000 euros, todo mediante la fórmula de aplicación de los complementos.

Cabe indicar que toda esta problemática cuenta con la anuencia de las diferentes organizaciones sindicales con representación en los Bombers de Mallorca, los cuales aceptan las consecuencias derivadas de una evidente falta de personal para cubrir las necesidades del cuerpo, que se estiman en un mínimo de 60 nuevos puestos de trabajo; según las estimaciones realizadas en base al número de horas extraordinarias que se realizan cada año.