Concentración, este lunes en Palma, por unas condiciones dignas para el primer ciclo de Educación Infantil. | T. Ayuga

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El sindicato CCOO ha denunciado que la patronal de los centros del primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años) quiere fijar la retribución de los profesionales de este sector en torno a los 900 euros mensuales (el salario mínimo interprofesional) y que las maestras aumenten su jornada laboral.

Por este motivo, varias decenas de personas, entre ellas estudiantes del Grado Superior de Formación Profesional de Educación Infantil del IES Antoni Maura, se concentraron este lunes en la Plaça d’Espanya, de Palma, como movilización de protesta.

Para los participantes, la postura de la patronal en la negociación del nuevo convenio del sector a nivel estatal es «vergonzosa e indignante».

Manuel Sirvent y Antoni Baos, de CCOO, declararon que «ante esta precariedad laboral, que afecta a más de 50.000 trabajadores a nivel estatal, exigimos unas condiciones laborales dignas. El sector está muy feminizado, con más de un 90 %, precarizado y poco valorado socialmente, además de la existencia de prácticas irregulares: numero de alumnos por encima de la norma, falta de recursos materiales que acaba incidiendo en la salud de los profesionales y ritmo elevado de trabajo en espacios insuficientes».

Las ratios establecidas en este primer ciclo de Educación Infantil son las siguientes: 7 alumnos de 0 a 1 año, 12 alumnos de 1 a 2 años, y 16 alumnos de 2 a 3 años.

Según Sirvent, «estas ratios se cumplen si el centro cuenta con la autorización y el control, en el caso de Balears, de la Conselleria d’Educació, pero sólo en Mallorca hay 170 guarderías privadas, sin proyecto educativo autorizado, en las que no sabemos qué está pasando desde el punto de vista laboral».

El sindicalista añadió que «según el convenio vigente, en estos centros de primer ciclo de Educación Infantil, las maestras deben cumplir 32 horas semanales; las educadoras, 38 horas; y el resto de personal de administración y servicioS, 39. Tampoco sabemos qué ocurre en las guarderías privadas sin proyecto educativo que sólo prestan un servicio asistencial».