Tres de cada cuatro enfermeras sufren accidentes y ni políticos ni empresarios hacen nada para evitarlos. | @Sindicato_SATSE

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Un 60 por ciento de los profesionales de Enfermería de Baleares asegura haber sufrido un accidente biológico, bien por pinchazo, corte o salpicaduras de fluidos, durante su ejercicio profesional.

Este dato sitúa al archipiélago balear por debajo de la media nacional, que alcanza el 73 por ciento, según el Barómetro Enfermero llevado a cabo por el sindicato Satse.

El estrés laboral por una excesiva carga de trabajo, las malas condiciones del lugar de trabajo y el uso de material inadecuado son, a su juicio, los principales factores que influyen a la hora de sufrir este tipo de percances.

En una nueva oleada del Barómetro Enfermero elaborado, los 180 enfermeros de Baleares encuestados han manifestado su opinión sobre la incidencia de los accidentes biológicos en el ejercicio de su profesión, aportando información «muy valiosa» para tener una radiografía actualizada sobre lo que está ocurriendo en los centros sanitarios, públicos y privados.

Mayoritariamente los enfermeros opinan que son los profesionales sanitarios con más riesgo de sufrir este tipo de accidentes, puesto que un 77,78 por ciento así lo considera.

Por otro lado, un 87,68 por ciento de los profesionales de Enfermería encuestados conoce la existencia, en su centro de trabajo, de un protocolo sistemático de actuación en caso de producirse accidentes biológicos.

La difusión de esta encuesta se realiza de manera paralela al trabajo que está desarrollando el Observatorio de Bioseguridad con el objetivo de recopilar datos e información sobre la situación en la que se encuentran los centros sanitarios en esta materia, en relación a la actividad laboral de los enfermeros.

A juicio de Satse, administraciones sanitarias y empresas que gestionan centros sanitarios están haciendo caso omiso a la Orden, de 2013, por la que se establecen las medidas necesarias para la prevención de lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes, y que traspuso la Directiva de la Unión Europea aprobada en 2010 al respecto.

La organización sindical ha recordado en un comunicado que, dada su actividad diaria, los profesionales de enfermería «son un colectivo especialmente afectado por este tipo de lesiones que conllevan una alta posibilidad de contagio de más de una veintena de virus potencialmente mortales».