El edificio modernista de Can Corbella está catalogado. | R.L.

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ARCA pide al Ajuntament de Palma que regule la imagen de los comercios del centro histórico de la ciudad y expresa su preocupación por la «falta de criterio de calidad» en algunos establecimientos.

La portavoz de ARCA, Àngels Fermoselle, explica que han mantenido una reunión con la regiduría de Comerç, al tiempo que destaca que también lo han plateado en «numerosas ocasiones en el consell de Gerència d’Urbanisme».

La citada entidad proteccionista recuerda que el centro histórico de la capital balear es Bien de Interés Cultural (BIC) por lo que «su imagen está sujeta a una normativa de materiales y colores, así como al respeto por el conjunto, que muchas veces no se cumple».

ARCA reclama que los comercios no puedan ocupar la calle con «materiales o expositores, como si de un mercadillo se tratase». La portavoz de la entidad subraya que «eso pasa cada vez más en la calle Oms y Antoni Maura».

La citada entidad exige que los establecimientos comerciales no puedan salir de la línea de la fachada. En este sentido, pone como ejemplo a las heladerías o tiendas de comida que «han cogido la costumbre de sobresalir de la línea de la fachada uno o dos palmos». Fermoselle entiende que esto «es un peligro y una molestia para los viandantes, así como una alteración de la norma».