Thor, junto a los integrantes de la asociación Huellas en la clínica veterinaria Metropólitan. | A. Sepúlveda

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Thor es un golden retrieber de dos meses de vida. Hace unos días, un coche atropelló al cachorro y lo dejó tendido en el suelo totalmente abandonado.

El animal no tenía dueño y debido al grave estado de salud que presentaba su futuro era muy incierto. Afortunadamente, la asociación Huellas Mallorca, acogió al perrito y le ofreció asistencia veterinaria.

Las primeras horas resultaron vitales, pero finalmente no quedó más remedio que amputarle una de sus patitas. El perrito fue operado, de manera gratuita por los veterinarios de la clínica Metropólitan, colaboradores habituales de la asociación.

Rafa, un joven técnico sanitario de Palma se ha hecho cargo del animal y de sus cuidados hasta que salga una familia de acogida. «Thor es un encanto de perro. Si alguien está dispuesto a hacerse cargo del cachorro y darle una segunda oportunidad pueden ponerse en contacto con la asociación Huellas Mallorca a través de las redes sociales. Nos encontrarnos con tantos perros sin identificar y sin ser reclamados ya que no queríamos que se fueran a la perrera. Ahora, les buscamos una casa de acogida, publicamos su foto por si su dueño lo busca y si no es así, los damos en adopción a unas buenas familias», concluye Mónica, una de las responsables de la asociación.