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Tras más de cinco años de caída en picado, el sector de la construcción comienza a remontar y en 2014 ya se registran alzas en algunos indicadores. Sin embargo, el comportamiento es desigual y el repunte es consecuencia de la inversión turística y de la obra no residencial, ya que la construcción de vivienda nueva está estancada.

De acuerdo con los datos del Colegio Oficial de Arquitectos de Balears (COAIB) las obras visadas se incrementaron un 4,71 % en el primer semestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior -ver gráfico adjunto. Se trata de uno de los aumentos más sólidos desde el inicio de la crisis ya que durante los primeros seis meses de 2013 la obra visada todavía cayó un 13,41 % respecto de 2012.

El director de la asociación de constructores de Balears, Manuel Gómez, atribuyó el incremento a las reformas turísticas -no solo en hoteles-, a la obra no residencial y a la recuperación de la obra pública. «Muchos ayuntamientos están licitando pequeñas obras», explicó.

Crédito

En cambio, la patronal no prevé que se empiecen a edificar nuevas viviendas en el corto y medio plazo. Constructores y promotores aseguran que la entidades financieras aún mantienen cerrado el grifo del crédito para el sector. También los arquitectos se refieren a las dificultades de financiación tanto a nivel de promotor como de usuario final. Sostienen que el número de viviendas visadas sigue siendo muy bajo para lo que sería una actividad normal, que se considera en torno a 1.000 casas anuales.

En el primer semestre del año los arquitectos visaron un 1 % menos de viviendas en Balears, una caída que se acentúa hasta el 21,46 % en Mallorca. Por contra, en Eivissa y Formentera los visados de viviendas se incrementaron un 188,37 %. Precisamente Gómez reconoció el comportamiento diferenciado de las Pitiüses, donde la construcción de viviendas, especialmente unifamiliares de lujo, ha experimentado un crecimiento importante.

Uno de los principales motivos por los que las entidades no dan crédito a los promotores es el stock acumulado que aún tienen. La política comercial es no abrir el grifo hasta liquidar el excedente de vivienda que se han quedado a raíz de la crisis. De todos modos, Balears es una de las comunidades con menos pisos en manos de los bancos y los promotores hace más de un año que avisan que la obra nueva se está acabando en Palma.

El director de los constructores señaló que hace falta suelo barato para poder vender a precios asequibles. En algunas zonas de las Islas los inmuebles vuelven a estar al alza, a pesar de que en términos globales, los precios de la vivienda en las Islas Baleares han registrado una caída del 3,1 % en el segundo trimestre según el Índice de Mercados Locales de Tinsa.

De todos modos, la fuerte demanda extranjera de casas de lujo ejerce de contrapunto en esta balanza.