Inusual aspecto que, ayer, presentaba la tribuna del público del Parlament balear. | Pere Bota

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Una ley autonómica, que ayer aprobó inicialmente el Parlament, reconoce y garantiza el derecho a «acceder, circular y permanecer en los espacios públicos a aquellas personas que, por cualquier tipo de discapacidad, sean auxiliadas por perros de asistencia».


La ley, que aún precisa de un nuevo debate para estar plenamente en vigor, fue apoyada por todos los grupos de la Cámara y tuvo unos espectadores de excepción, que ocuparon la tribuna del público y hasta pasearon por los salones de la Cámara balear: media docena de perros-guía que acompañan a personas con alguna discapacidad.


Los canes incluso ‘presenciaron’ el final del debate anterior a ‘su’ ley: una interpelación a la consellera d’Educació. De la tribuna del público se dejó oír un ladrido después de la intervención de la consellera.

Los perros siguieron el debate lo mejor que pudieron, algunos jugueteando y con la cabeza alta; otros tumbándose sobre la alfombra. Antes de la sesión, el president Bauzá mostró un inusual tono de afectividad con los canes que en otros asuntos no había exteriorizado. La ley será de utilidad a unas 1.500 personas.