Acto institucional de reconocimiento al voluntariado, socios y entidades colaboradoras de Creu Roja en su 140 aniversario, celebrado ayer en la Escola d’Hoteleria de la UIB. | Jaume Morey

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Creu Roja celebró ayer el acto institucional de reconocimiento al voluntariado en la Escola d’Hosteleria de les Illes Balears. Un encuentro que coincidió con el 140 aniversario de la llegada de la institución a Palma el 26 de enero de 1874. En el mismo, la entidad concedió la Medalla de Oro, a título póstumo, a Ana Francisca Bucher, por su «extraordinario» trabajo al frente del Hospital Cruz Roja entre 1942 y 1969, al igual que a las Hermanas Franciscanas Hijas de la Misericordia por la labor realizada durante 50 años en colaboración con los dispensarios y el Hospital Creu Roja. El presidente autonómico, Miquel Alenyà, también recibió la medalla de oro y una placa del Govern Balear, que le entregó José Ramón Bauzá.

Creu Roja otorgó diplomas y medallas a varios voluntarios en las categorías de ‘compromiso’, ‘participación’, ‘motivación’ y ‘sentimiento de pertenencia’.

Asimismo fueron premiadas las entidades colaboradoras Hotel Mon Port&Spa, Endesa, Eurest y, finalmente, los socios Carles Caimari Fiol y Maria T eresa Caimari Salaet, padre e hija, por su «confianza» en la entidad durante 30 años.

El rector de la UIB, Llorenç Huguet; la consellera de Benestar Social del Consell de Mallorca, Catalina Cirer, y la regidora de Benestar Social, Aina Ferriol, destacaron los valores que aportan los voluntarios de Cruz Roja y mantuvieron su compromiso con los valores de la entidad.

También José Ramón Bauzá se comprometió personalmente a reforzar el tercer sector y destacó el próximo Congreso Estatal del Voluntariado que se celebrará en Palma el próximo noviembre.