Mateo Isern, llegando al Ayuntamiento de Palma. | Joan Torres

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El alcalde de Palma, Mateo Isern, ha anunciado durante su parlamento institucional en la Festa de l'Estendard que, a partir de este miércoles, 1 de enero de 2014, el Ajuntament abonará todos los bienes y servicios en un plazo máximo de 60 días con el objetivo de «acabar con una morosidad inasumible para las empresas» y con vistas a que Cort sea «un agente dinamizador de la actividad económica».

Durante su discurso, que ha tenido lugar tras la imposición de Medalles d'Or a Monserrat Casas (a título póstumo), a la Obra Social La Caixa, a Josep Pinya y a Gabriel Llompart y del nombramiento de Félix Pons como Hijo ilustre de la Ciudad, Isern ha asegurado que en 2014 se destinarán un «70 por ciento más a todas las necesidades básicas esenciales» como el alquiler o los alimentos para niños».

Descenso del paro

En el ámbito económico, ha celebrado que Palma «encadena 14 meses consecutivos de descenso en el número de parados» y que aunque el descenso «no se produce a la velocidad» que querrían, «las dificultades están disminuyendo». «Es insuficiente y, por tanto, no estamos satisfechos, pero negar que hemos entrado en un cambio de ciclo económico es engañar a la ciudadanía», ha añadido a este respecto.

Así, ha aseverado que al «introducir criterios de rentabilidad, eficacia y retorno del gasto» ha permitido revertir en dos ejercicios una situación francamante complicada, manteniendo prácticamente todos los servicios básicos con un 20 por ciento menos de ingresos» y, «a la vez, amortizando deuda por un importe que al final del próximo ejercicio rondará los 100 millones de euros».

En este sentido, ha dicho que «estamos ante unos momentos de cambios profundos» que desembocarán en un escenario insospechado que, en todo caso, afrontamos con el optimismo» que «genera nuestro compromiso» con las «futuras generaciones de palmesanos» a quienes «tenemos la responsabilidad de entregar una ciudad mejor».

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«Responsabilidad ante el Palau de Congressos»

Respecto al Palau de Congressos, ha asegurado que a pesar de que él no adoptó las «decisiones urbanísticas que impulsaron su construcción», la responsabilidad de su equipo de Gobierno es dar «una solución a esta infraestructura», ya que, según ha afirmado, «aportará un importante retorno económico y prosperidad» para Palma, el tejido empresarial, a la restauración y a muchos otros sectores económicos».

Durante la celebración de la Festa de l'Estendard han estado presentes distintas autoridades como la presidenta del Parlament, el conseller de Salut, Martí Sansaloni, las portavoces del PSIB, Francina Armengol y Aina Calvo, el portavoz adjunto de esta formación, Vicenç Thomàs, el portavoz de MÉS en el Consell, Joan Font y los regidores de esta formación Antoni Verger y Antoni Noguera, entre otros.

Pitidos a Bauzá e Isern

Cabe destacar que un numeroso grupo de asistentes a la Festa de l'Estendard, que se ha celebrado este martes en la plaza de Cort de Palma, ha proferido gritos como «Bauzá dimisión» o «Vergüenza» durante la colocación del estandarte frente al Ajuntament.

Así, una parte del numeroso público congregado con motivo de la celebración de esta festividad ha pitado a la comitiva formada por el equipo de Gobierno municipal del Ajuntament, encabezada por el alcalde, Mateo Isern, cuando se dirigía a escuchar la tradicional Colcada de Pere d'Alcàntara Penya, a cargo de Miquela Lladó y los niños de la Escuela de Música y Danza de Mallorca.