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Un total de siete farmacias de Baleares realizarán test rápidos del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), por los cuales los ciudadanos deberán pagar cinco euros, mientras que el resto será abonado por la Dirección General de Salud Pública.

Así, el conseller de Salud, Martí Sansaloni, y el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Islas Baleares, Antoni Real, han firmado un convenio de colaboración para la realización de estos test, que, según han recalcado, son una de las prioridades que tiene la Coordinación Autonómica de Drogas y de la Estrategia del Sida.

Con ellas, esta institución tiene la intención de facilitar

el acceso a la prueba de forma anónima a un segmento de población con conductas de riesgo, no incluido en otros programas de detección del VIH, según el Govern.

En concreto, quienes deberían hacerse esta prueba, según han afirmado, son las personas mayores de 16 años que han tenido relaciones sexuales sin preservativo, bien con una persona con VIH, bien con una pareja o diversas parejas de las que no saben si están infectadas o no.

También deberían hacérsela personas que han compartido materiales para inyectarse drogas, tales como jeringuillas, cucharas o filtros; personas que han sufrido alguna infección de transmisión sexual o quienes, en caso de tener una pareja estable, quieren dejar de utilizar el preservativo en las relaciones sexuales, según la institución balear.

El Govern ha anunciado que el convenio se llevará a cabo a lo largo de este año a un total de siete oficinas de farmacia, que estarán identificadas en la fachada con un distintivo en que se podrá leer: «En esta farmacia se hace el test rápido de VIH/sida de manera anónima».

COMO SE HACE EL TEST

El test se realiza mediante la extracción de unas gotas de sangre con un pinchazo en un dedo que se depositan sobre una tira reactiva que ofrece los resultados en unos 20 minutos, tal y como ha explicado el Govern.

Además, ha proseguido, se trata de una prueba que tiene una fiabilidad casi del 100%, siempre que hayan transcurrido al menos tres meses desde la última práctica de riesgo (periodo ventana).

Así, en el supuesto de que el resultado sea negativo se puede asegurar que la persona no está infectada. En cambio, si el test es positivo el resultado se tiene que confirmar con la prueba convencional, que la misma oficina de farmacia solicita al centro de referencia para confirmar el resultado, ha concluido en este aspecto.

Cabe recordar que actualmente, el Govern calcula que una tercera parte de las personas infectadas por el VIH no lo saben y que en las islas, el 55% de los diagnósticos nuevos de infección por VIH es tardío, es decir, que las personas diagnosticadas son susceptibles de tratamiento o ya han desarrollado el sida. Por ello, con esta medida, la institución lo que pretende es «hacer una detección de la manera más precoz posible de la infección».