Imagen de archivo de alumnos del programa PISE en la cocina de un hotel de Mallorca. | Elena Ballestero

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El curso escolar ha comenzado su segundo trimestre y muchos institutos siguen esperando a que la Conselleria d´Educació ponga en marcha el Programa de Intervención Socio Educativa (PISE) para jóvenes en riesgo de exclusión social y escolar o, como mínimo, les comunique si empezará en algún momento.

Este programa va dirigido a alumnos de ESO entre 14 y 16 años que por diferentes motivos presentan una desmotivación y falta de interés, lo que en muchos casos desemboca en actitudes negativas y comportamientos disruptivos en el aula, lo que conduce al fracaso escolar y al abandono de los estudios. El PISE se realiza en convenio entre ayuntamientos y empresas, con la subvención de la Conselleria, y permite a estos chicos y chicas asistir tres días a la semana a trabajar a una empresa, en la que aprenden un oficio, además de hábitos como la disciplina, el orden o la responsabilidad; y el resto de días al Instituto, donde tienen una adaptación curricular.

Alter

En Balears existe una rama del PISE: el programa Alter, que lo integran unos 250 alumnos, que es una variante que desarrolla la Direcció General de Menors i Família, de la Conselleria de Salut, con el visto bueno de la de Educació. La diferencia entre ambos estriba sobre todo en el tipo de empresas que colaboran.

Pues bien, el programa Alter sí comenzó en el mes de septiembre, pero nada se sabe del PISE, con lo que muchos alumnos están perdiendo el curso, con serio riesgo de que se desenganchen del todo del sistema educativo, afirma el responsable de un centro. Porque uno de los méritos del programa es lograr que un alto porcentaje de los alumnos retomen los estudios, en la ESO o en un PQPI, una vez finalizado el curso o los dos cursos que puede durar. «Es un programa fantástico para recuperar la autoestima de estos alumnos».

El director general d´Ordenació, Innovació i Formació Professional, Onofre Ferrer, responsable del programa, tan sólo ha informado a los centros de supuestos retrasos en el seguro que requieren los alumnos participantes del programa, «pero no parece tener demasiado interés en resolver el problema», lamenta el denunciante.