El local en venta de una joyería cerrada, ayer, en Palma.

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Alrededor de una decena de joyerías han tenido que cerrar sus puertas en Balears como consecuencia de la crisis y unas ventas que el presidente del Gremio de Joyeros y Relojeros, Francesc Clapés, calificó de «catastróficas» en estas Navidades.

El máximo responsable de la patronal aseguró que los comercios «tienen dificultades para llegar a fin de mes con cajas diarias de entre 50 y 75 euros».

«La crisis en nuestro sector se arrastra desde hace cinco años. Fuimos los primeros en detectarla y, actualmente, la venta de oro es cero», indicó.

La patronal agrupa a unas 300 joyerías en Balears, y el sector más perjudicado por la crisis es el comercio de gama media, según explicó Clapés. Con respecto a los talleres, «han quedado muy pocos, poquísimos», dijo.

Lujo

«La crisis la está pagando la clase media española, porque la venta de artículos de lujo ha bajado poco, como queda constancia en dos o tres ferias de ese segmento alto. Ellos no se quejaban mucho porque han cubierto sus expectativas de negocio», señaló. Según el presidente del Gremio de Joyeros y Relojeros el único artículo que está teniendo salida en estos momentos son los relojes, «pero de muy bajo precio», precisó. «No sabemos lo que ocurre con los relojes de gama alta, comercializados por grandes superficies en concesiones muy concretas. Pero, lo que está perjudicando mucho a nuestro sector es el IVA del 21 %, más un 4 % adicional de regimen de equivalencia en plata y relojería. Eso sí que frena las ventas», señaló Clapés. El representante del Gremio de Joyeros y Relojeros pronosticó un 2013 «muy negativo», si se continúa por el camino de «penalizar el consumo», precisó.