El primer barco con residuos para la incineradora de Son Reus llegará de Catalunya, de una planta situada en las cercanías de Sabadell. | ultimahora.es

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El Consell de Mallorca mantiene su intención de importar ya residuos para quemar en Son Reus a pesar de que un informe conjunto del secretario y de la interventora de la institución alertan de que es preciso modificar el contrato con Tirme, la empresa concesionaria. La consellera de Medi Ambient del Consell de Mallorca, Catalina Soler, insistió ayer en que los primeros barcos llegarán en 15 días, y aseguró que la modificación del contrato se hará en paralelo a la llegada de las basuras.

No lo ve así la oposición. Los representantes del PSOE Cosme Bonet y Mercedes Garrido denunciaron ayer que, si el Consell persiste en su intención de importar basuras sin modificar el contrato estará incurriendo en una «ilegalidad». Los socialistas recordaron ayer que fueron ellos quienes solicitaron el informe del secretario, que finalmente les ha dado la razón en el hecho de que la importación de residuos obliga a modificar el contrato con la empresa.

Retraso

Los socialistas afirmaron que esta modificación obligará a atrasar la llegada del primer barco ya que la modificación del contrato debe someterse a un periodo de exposición pública para que entidades y ciudadanos presenten alegaciones. «Los barcos que lleguen cargados de basura lo harán en situación de absoluta ilegalidad», aseguró Cosme Bonet.

Catalina Soler, por su parte, insistió en que en la primera quincena de enero llegarán barcos procedentes de la Península, en concreto de Catalunya, y señaló que todos los pasos que está dando el Consell se están haciendo con absoluta transparencia. «Lo único que pretendemos es que los ciudadanos de Mallorca no tengan que pagar más dinero por la tasa de basura», recalcó la consellera de Medi Ambient. Insistió en que la llegada del barco cumple con toda la legalidad y aseguró que el informe del secretario no paraliza la importación.