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Con casi 14.000 estudiantes matriculados este curso y los 51 millones de transferencia del Govern, la UIB se entiende situada «entre las universidades peor financiadas del Estado».

Los 3.736 euros por alumno que la UIB recibirá como transferencia del Govern en el curso 2012-13, un 5,7 % menos que en el anterior y con más alumnos matriculados, la convertirán en una institución abocada «a cumplir con dignidad sus responsabilidades en un contexto de penuria económica generalizada».

Así se desprende de los Presupuestos de la institución académica, presentados ayer por el vicerrector David Pons y la gerente Begoña Morey, para quienes el escenario de austeridad planteado desde los poderes públicos «es cada vez más intenso y empuja a trabajar más con menos dinero, lo que es insostenible a medio plazo a menos que disminuyan las ofertas académicas o la calidad de las enseñanzas».

Esfuerzos

La evolución de las transferencias a la UIB, que en 2009 fue de 4.962 euros para una nómina de 12.300 alumnos, ha quedado rebajada desde entonces al presente un 20 % cuando los matriculados han aumentado un 10 %, según las cifras facilitadas ayer por la institución académica.

El ajuste presupuestario para la Universitat de les Illes Balears comenzó a hacerse patente en 2010, con un descenso del 4,4 % en la inversión procedente de la Comunitat Autònoma, porcentaje de merma que en 2011 creció al 7,5 % y se estabilizó en el 5,4 % en 2012.

Ese ajuste presupuestario de los tres últimos años naturales ha supuesto para la UIB percibir 13,69 millones de euros menos desde 2009, y algo más de tres millones este ejercicio respecto al anterior.

«Todavía más complicado se hace gestionar en estos momentos la UIB cuando constatamos que además de los 13,69 millones de euros menos asignados desde 2009 hasta el presente tenemos pendientes de cobrar de la Comunitat Autònoma de Balears aproximadamente 26 millones de euros, parte de ellos heredados del Govern anterior», señala la introducción presupuestaria elaborado por el Vicerrectorado de Economía.

En ese sentido el vicerrector Pons ha señalado que «las consecuencias de esta falta de tesorería porovocan graves retrasos en el pago de servicios contratados y proveedores en general, lo que acaba causando un mayor coste a la UIB».

Posibilidades

Conforme a la memoria del Presupuesto de la UIB para el ejercicio 2013, este ajuste a la baja de las transferencias desde el Govern «se concreta en elevadas disminuciones en capítulos como personal y gastos corrientes, compensados en parte por una nueva iniciativa que permitirá a los alumnos con menos recursos económicos una ayuda que cubrirá la subida de las matrículas lde los dos últimos años si cumplen ciertos requisitos académicos».

Los regidores de la UIB afirman que «obviamente no sonlos presupuestos que el consejo de dirección hubiera querido para 2013, aunque añadieron «que estamos ante lo que ha resultado posible y hemos de reconocer el esfuerzo del Govern para lograr que el recorte sea el menor posible en una situación económica muy difícil de superar y que requiere el esfuerzo de todas las instituciones públicas».