Imagen de una reciente protesta del GOB a favor del territorio. | G. Alonso

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Los ecologistas y la izquierda desconfían de la propuesta que, el lunes, lanzó el PP para hacer de los espacios naturales un «atractivo turístico» y dar entrada a la gestión privada en su gestión.

Antoni Muñoz, del GOB, dijo ayer que aunque, «en principio, la colaboración privada no es mala», van a «mirar con lupa» cualquier acuerdo de colaboración no sea que «vayan a vender los espacios naturales al mejor postor».

Muñoz señaló las «contradicciones» del Ejecutivo que, por un lado, anuncia estas medidas y, por otro, «se dedica a desmantelar lo que ya existe» y a recortar fondos para la protección de espacios y a reducir el ámbito de protección de algunas zonas.

«Nos ponemos en lo peor», dijo, y reclamó más concreción al conseller Biel Company.

La ecotasa

David Abril, en nombre de la coalición PSM-Iniciativaverds-Entesa, explicó ayer que «esta musiquita nos suena mal» y recordó que «la estrategia del Govern en relación a los espacios naturales es desmantelar todo lo que habían hecho los gobiernos anteriores». Abril recordó, además, «la guerra del PP contra el primer Govern del Pacte que puso en marcha la ecotasa», que vinculaba directamente la protección del territorio con la fiscalidad turística.

Desde el PSIB, la diputada Conxa Obrador, reclamó «más concreción de la esta propuesta» no vaya a ser otra forma de recaudación.

«Supongo que no estarán hablando de cobrar por entrar a espacios que ahora podemos disfrutar gratuitamente», dijo.