45

Las dudas entre lo anunciado y lo que en verdad se producirá comienzan a despejarse hoy. El invierno llega finalmente a la Isla por el paso de un frente frío septentrional en el que puede ser protagonista la nieve incluso a nivel del mar, pero que desde luego trae consigo temperaturas muy bajas y una sensación térmica para la población todavía más notable de lo que van a marcar los termómetros.
El norte y nordeste de Mallorca permanece desde la jornada de ayer en alerta naranja (riesgo importante) por nieve, viento y fenómenos costeros adversos, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
La primera incidencia constatable del temporal polar que llega a la Isla fue ayer el corte de aproximadamente veinticinco kilómetros de la carretera Ma-10, entre el Coll de Sa Batalla y el mirador de Ses Barques, a causa de la nieve caída en ese tramo.
El Consell de Mallorca ha advertido de que hoy se seguirá trabajando en la zona por si fuera posible la reapertura viaria, pero en todo caso se recomienda no circular durante los próximos días por la Serra de Tramuntana si no es estrictamente necesario.
Previsiones
Según las previsiones de la AEMET en Balears, las nevadas en las próximas horas y días pueden dejar hasta cinco centímetros de nieve en amplias zonas de la sierra mallorquina, pero dado que la cota de riesgo de esas precipitaciones está bajando de los 400 a los 100 metros no se descarta que el fenómeno se haga presente en la costa mallorquina.
Los vientos del nordeste de fuerza notable -entre 40 y 80 kilómetros por hora en algunas rachas- aumentarán la sensación de frío por encima de lo que pueden establecer los registros, con previsiones nocturnas en el llano de 0 grados o ligeramente inferiores y de hasta -10 en la Serra de Tramuntana.
Además de la activación de los servicios de emergencia que dependen del Govern, el Consell y los ayuntamientos, la compañía de electricidad y gas Endesa anunció anoche que ha puesto en alerta todos sus recursos humanos frente a posibles incidencias del temporal de frío.
La punta máxima de demanda eléctrica estuvo ayer alrededor de los 932 megawatios, aún lejos de registros históricos en Mallorca.