Imagen de un momento del homenaje celebrado ayer en el cementerio de Palma. | Joan Torres

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Ocho trabajadores han muerto este año en accidentes en las Islas, cuyo índice de siniestrabilidad laboral es el más elevado de España, 4.797 accidentes por cada 100.000 trabajadores o lo que es lo mismo 1.271 más que la media nacional, a pesar de que en los últimos tres años la siniestralidad ha descendido un 37,7 %.

El sindicato UGT recordó ayer, como cada 25 de noviembre, con una ofrenda floral a las 97 víctimas del accidente laboral más grave de la historia de Balears, la explosión del revellín de Sant Ferran de 1895, accidente en el que casi un centenar de trabajadores, de los cuales 76 eran mujeres -16 de ellas menores- y niños fallecieron, al parecer, por una negligencia de la empresa que explotaba el revellín y en la que se vaciaba la pólvora de los antiguos cartuchos, material obsoleto de municiones del Ejército español.

UGT llamó ayer la atención sobre la siniestralidad y la importancia de una mayor prevención de los riesgos laborales, el secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT, Tomás Navarro.

Desde el sindicato indicaron que «no hay que dejar nunca en manos de los empresarios la salud laboral de los trabajadores porque son muy remisos a gastar dinero en este tema», afirmó Navarro y añadió que «la salud es lo más importante, no la podemos perder en el trabajo», apostilló el secretario de Salud Laboral.