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'Presunta legislatura' es el libro escrito por los periodistas Gabriel Torrens (COPE) y Juan Mestre (Ultima Hora) que será presentado el miércoles, a partir de las 20 horas, en el Hotel Palas Atenea. Estos son algunos fragmentos del libro de los acontecimientos vividos esta legislatura:

Hidalgo. Jaume Matas sufre con un fichaje que la ex alcaldesa había desaconsejado. La 'andritxola' de toda la vida Margalida Moner, integrada en el Ejecutivo como consellera de Agricultura, tras cederle la vara de mando a Hidalgo, conocía bien al sujeto en cuestión. Le había tenido en su gobierno, como socio con ALA y nunca vio con buenos ojos la integración de la Agrupación liderada por este hombre de un pueblo de Badajoz, que llegó a Mallorca en 1972 como guardia civil y que, con el paso de los años, fue amasando una pequeña fortuna.

Desencuentro. Meses antes de las elecciones, Maria Antònia Munar y Catalina Cirer coinciden en un acto en el Conservatori de Música. Munar, con su estilo, habla sin rodeos y en el momento oportuno. «Si seguís con esta actitud olvidaros de pactar con UM tras las elecciones», amenaza la ex presidenta de UM a la entonces candidata del PP al Ajuntament de Palma. Munar está indignada por el boicot del Ajuntament de Palma al proyecto de Can Domenge.

Un pacto imposible. En aquella reunión con Matas, Munar tiene la sensación de que su antiguo socio no tiene demasiado interés de seguir en política. Matas, en cambio, se siente engañado por Munar. El PP se va a la oposición y pierde el poder en todas las instituciones. Matas sostiene cuatro años después que su objetivo era gobernar, pero mientras Munar pactaba con la izquierda el ex president iba sacando discretamente sus efectos personales del despacho del Consolat de Mar. Matas siempre ha barajado la teoría de que un acuerdo entre Munar y Rubalcaba le impide gobernar.

Cuotas. Estaràs tiene muchas cuentas pendientes en su partido y herencias del pasado que tiene que asumir. Cuando llevaba varios meses en el cargo, Estaràs recibe una llamada de Matas desde Estados Unidos. El ex president le comunica que estaría en Madrid unos días y que le gustaría mantener una reunión con la presidenta del PP. Estarás acude a un encuentro al hotel Los Galgos, donde Matas asiste acompañado por su cuñado. En aquella reunión, Matas reprocha a Estarás que haya prescindido de su cuñado como gerente del PP. La conversación es tensa y desde ese día la relación entre Matas y Estarás nunca vuelve a ser igual que antes. Desde entonces, los que durante años fueron estrechos colaboradores dejan de hablarse.