La protesta de un grupo de estudiantes ha enturbiado la toma de posesión de Montserrat Casas como rectora. | Pere Bota

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Montserrat Casas tomó ayer posesión de su cargo como rectora de la Universidad de Baleares (UIB) en un acto marcado por la protesta de un grupo de alumnos de la universidad. La rectora ha sido recibida por varias decenas de estudiantes de Trabajo Social con pancartas y pitidos cuyo fin era reivindicar mejoras en sus planes de estudios. Los silbidos y gritos se han dejado oir incluso en el interior de la sala magna en la que se celebraba el acto de investidura.

Casas ha tomado posesión de su cargo con el reto de mantener e incrementar el nivel de calidad de la institución académica, para lo cual ha pedido financiación, diálogo y compromiso a la administración y a las empresas.

Un compromiso que el presidente del Govern, Francesc Antich, ha renovado públicamente durante su intervención en el acto de investidura, en la que ha defendido la simbiosis administración-universidad para afrontar los retos del nuevo siglo y gestionar un nuevo modelo económico en las islas.

Segundo mandato

Casas, que inicia hoy su segundo mandato como máxima responsable de la universidad balear, ha remarcado que la «convergencia de esfuerzos» será fundamental para salir de la actual crisis económica y para lograr una comunidad autónoma «atractiva para el talento» y para las nuevas empresas.

«Sin financiación el conocimiento y la ciencia se mueren», ha incidido Casas durante su intervención, que ha estado marcada por los gritos de protesta de decenas de estudiantes que se apostaron a las puertas del auditorio donde se celebró el acto para criticar la adaptación al espacio europeo y la falta de recursos y financiación.

En este sentido, Casas ha reconocido que «por desgracia» la crisis económica ha obligado a reducir el presupuesto que recibe la UIB y eso, ha admitido, ha hecho «difícil» afrontar el proceso de adaptación al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) en el que las diplomaturas se han convertido en estudios de grado.

Pero ha asegurado que, aunque algunos alumnos no lo crean, los grandes beneficiarios de la adaptación a los estudios europeos son los propios universitarios.

Además, Casas ha insistido en la necesidad de financiación no sólo para asumir los cambios sino también para poder mantener el nivel de estudios, de investigaciones y de proyectos que en los últimos años ha alcanzado la universidad.

En este punto, ha hecho hincapié en el esfuerzo realizado por los equipos investigadores de la UIB, de los que ha destacado su presencia en los primeros puestos de producción científica del mundo, a pesar de ser los que menor inversión en I+D+i tienen de todo el Estado.

Investigación y proyección internacional

Entre los objetivos que Casas se ha marcado para su nuevo mandato, mantener este nivel de trabajo investigador es uno de los principales, así como el de continuar con la proyección internacional de la institución, seguir ganando alumnos españoles y extranjeros y desarrollar un campus virtual y físico sostenibles.

«Tenemos que ser competitivos de forma sostenida», ha dicho Casas, que ha recordado que por cada euro que invierte la administración en la UIB, la universidad retorna 3,75 euros, genera el 0,91 % del PIB de Baleares y proporciona el 1,41 % de los puestos de trabajo de las islas.

El presidente del Govern ha coincidido con Casas en que se ha de garantizar una generación de talento que permita a Baleares asumir nuevos retos y, aunque ha lamentado que hay poco presupuesto, ha apelado a la imaginación y la capacidad de gestión para aprovechar los recursos al máximo. «Es cuestión de prioridades», ha subrayado.

Antich ha recalcado el papel de la universidad como pozo de formación y conocimiento y como voz objetiva e interlocutor «muy valioso» y ha pedido a la rectora que continúe la labor iniciada hace cuatro años en este sentido.