Sir Richard Branson vendió Son Bunyola a los Hore en 2002. | JUSTIN LANE - STF - EFE - EPA

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Los Hore, Christian y Marta Mónica, propietarios de la finca de Son Bunyola e imputados por un delito fiscal, se defienden atacando.

El abogado que les representa en la causa abierta en el Juzgado de Instrucción 7 de Palma, Andrés Jiménez de Parga, entregó ayer un escrito de 37 folios al juez Antoni Garcías, en el que insiste en la inocencia de sus clientes.

Además, denuncian que el anterior propietario de Son Bunyola, el magnate británico Sir Richard Branson, «nunca tributó por el Impuesto sobre el Patrimonio (IP) de esa finca», con lo cual, quedaría desvirtuada la acusación que pesa contra ellos debido a que esa operación «simplemente, no estaba sujeta al ITP».

Añaden que la estructura societaria que afecta a Son Bunyola «fue directamente heredada de su anterior beneficiario, Sir Richard Branson, que detentaba la propiedad a través de Virgin Hotels Group Limited». Esta sociedad transmitió a Nabel Corporation, de los Hores, las acciones radicadas en las Antillas Holandesas por unos 21 millones de euros. «Sir Richard Branson no era, en 2002 (fecha de la compraventa) exclusivamente el titular último del complejo Son Bunyola», señala el escrito de defensa.

Derecho de uso

Los Hore insisten que el propio Sir Richard Branson, en el contrato de venta de Son Bunyola se reservó, a título personal, un derecho de uso sobre una de las casas ubicadas en esa finca para su disfrute personal y el de su familia, «el cual ha venido cumpliendo de forma invariable desde el año 2002». El juez ha impuesto una fianza civil de 400 millones de euros a los Hore y otros 200 al abogado mallorquín Alejandro Feliu por un supuesto delito fiscal. Anticorrupción ha solicitado penas que suman entre 40 y 45 años para los tres imputados.