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Ante las continuas quejas recibidas sobre el carril bici de Avenidas tanto por defensores como detractores Ultima Hora quiso conocer de primera mano cual era el nivel de utilización por parte de los ciudadanos. Para ello realizamos durante 12 horas un exhaustivo recuento de los ciclistas que durante ese tiempo pasaron por un determinado punto. El lugar elegido fue la Plaça d'Espanya a su paso por el Bar Cristal. El día, el jueves 29 de abril, una jornada casi primaveral después de días y días de fuertes lluvias y tiempo desapacible.
Doce horas de guardia
Desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde montamos guardia anotando cuidadosamente todos los ciclistas, o grupos de ellos, que transitaban por el carril bici.
El estudio fue bastante enriquecedor y demostró algunas cosas, como por ejemplo que muy pocos son los que utilizan la bicicleta para acudir al trabajo ya que en el tramo de las ocho a las nueve, horario de entrada en la mayoría de centros de trabajo, apenas pasaron medio centenar de ciclistas. Durante ese tiempo los carriles para la circulación de autobuses y vehículos presentaban un ritmo frenético con retenciones en los carriles habilitados para la circulación de coches. Los autobuses de línea también formaban colas en la parada de la Plaça d'Espanya. La situación se mantuvo casi a lo largo de todas la mañana, con una pequeña punta de 11 a 12, coincidiendo con el paso de varios grupos de turistas que bajaron del tren de Sóller para continuar su camino en bicicleta de regreso a sus hoteles de descanso.
Impás del mediodía
La frecuencia de paso de los ciclistas se mantuvo de forma muy parecida a las de primera hora del día, salvo un pequeño repunte entre las quince y dieciséis horas cuando se llegó a la cifra de 80 ciclistas. A partir de ahí fue en aumento de forma paulatina, primero se superaron las cien unidades en el tramo horario de las cuatro a las cinco, para luego bajar ligeramente y de nuevo un repunte superando las cien unidades entre las seis y las siete.
En cuanto al tipo de usuario hay una gran variedad, predominando los varones de mediana edad, muchos de ellos inmigrantes, y un de buen número de mujeres. Por el contrario el colectivo de adolescentes, que en teoría están físicamente preparados para esta actividad física, son minoría, algo de lo que debería tomar nota la autoridad municipal que ha puesto en marcha estos kilómetros de carril bici para conseguir que los ciudadanos se adapten a otra forma de desplazarse en la ciudad que no sea el coche particular.
Pocos jóvenes
Muy pocos jóvenes de entre 14 y 18 años fueron los que vimos con sus bicicletas, la mayoría prefiere el monopatín, los patines o los monopatines eléctricos, una forma de desplazarse que también tuvimos ocasión de ver y que como las bicicletas utilizan, en buena parte, el carril bici para poder tener una mayor facilidad para moverse y evitar así ir atropellando a los peatones que van por las aceras.