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Con un pequeño retraso sobre el horario previsto comenzó el pasacalles de gegants, xeremiers, agrupaciones de bailes, cavallets, etc. que daría paso al pregón de las fiestas del patrón de Palma, a cargo de La terremoto de Alcorcón, y posterior encendida de los primeros foguerons. En la Plaça de Espanya comenzó el desfile que encabezaban los gegants Tomeu y Margalida acompañados de la pareja de gegants de xeremiers y los gegants Na Comes y en Comaro de la barriada de Son Sardina. Abriendo paso los Tamborers de la Sala, dirigidos por el tamborer major, Juan Berga Cifre, más popularmente conocido como Joanet de sa Calatrava. Con una plantilla joven de ocho músicos, los Tamborers de la Sala marcaron los ritmos de marxa de tamborers y «el toque de pregón de tambors». Las calles se fueron llenando de un improvisado público. Transeúntes, ciudadanos y turistas se quedaban al paso de los gegants, xeremiers, capgrossos y demás participantes para disfrutar del desfile, en el que no faltó batucada y ball de bot. El grupo más menudo, compuesto por numerosos niños, fue el de Cucafera de Son Espanyolet.

Desfilaron desde la Plaça d'Espanya, pasando por Porta Pintada, calle Sant Miquel, Plaça Major y Plaça de Cort, donde a medida que llegaban realizaban una pequeña actuación. Todos actuaron, menos el grupo de niños y niñas de la escuela de baile de l'Assumpció de Son Espanyolet, ya que mientras se preparaban para bailar el ball de bot llegó alguien de la organización y les dijo que siguieran; poco después alguien pidió que bailaran. A todo esto le siguió un inexplicable parón, donde nadie pasaba, ni se movía. Minutos después los integrantes de Castellers de Mallorca hicieron una entrada, con torre, en la Plaça de Cort, donde la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, desde el balcón del Ajuntament cogió en brazos a la pequeña Beth Jaume, de 6 años de edad y quien estaba en la cima de dicha torre humana.

La responsable de prensa de Participació i Cultura del Ajuntament, Irene Moreno, presentó a la pregonera de este año, La Terremoto de Alcorcón. Elegante y divina, aunque algo diablilla, la Terremoto de Alcorcón se metió en poco más de veinte segundos al público en el bolsillo, y tras el pregón y dos actuaciones musicales, éste tarareó su nombre y pidió que siguiera actuando.

«Habrá que esperar -dijo- que me contraten en alguna plaza para poder volver a actuar». Y, con una invitación de la alcaldesa Aina Calvo de que todos disfruten las fiestas del Patrón de Palma, se cerró el pregón de este año. Muy bueno y muy corto.

Los primeros foguerons fueron encendidos en la Plaça de Cort, donde ya esperaban algunos jóvenes dispuestos a torrar y divertirse con las actuaciones de Mallorca Soul Machine y Ximbomba Atòmica.