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La presidenta y el responsable de economía del PP balear, Rosa Estaràs y Josep Ignasi Aguiló, presentaron ayer el 'programa anticrisis' de los conservadores, el cual prevé reducciones de impuestos, un plan de lucha contra el paro, medidas contra las subidas de los precios, control del gasto del Govern balear, iniciativas de impulso de los sectores productivos y exigencias de financiación e inversiones al Gobierno central.

En materia fiscal, el PP plantea la bajada del impuesto de transmisiones patrimoniales del 7 y al 3 por ciento, una reducción del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en el tramo autonómico -aunque no precisaron en qué medida- y la reducción de tasas aeroportuarias y portuarias en temporada media y baja para desestacionalizar el turismo, una competencia atribuida al Ministerio de Fomento. En materia de paro, los 'populares' proponen que el Govern financie la cotización a la Seguridad Social a los universitarios en su primer año de contrato, así como también en los colectivos con grandes cargas familiares.

En cuanto a la inflación, el PP propone el fomento de medidas de venta directa entre el sector agrícola y ganadero y los consumidores, ya sean éstos particulares o profesionales. También plantean el desarrollo del Régimen Especial con el objetivo de subvencionar los transportes, así como instar al Gobierno a liberalizar el sector eléctrico, la distribución de gas y las comunicaciones.

El PP plantea al mismo tiempo una serie de «medidas de austeridad» entre las que destaca la reducción de los altos cargos del Govern, así como de empresas públicas, consorcios y fundaciones en un 20 por ciento y simplificar los trámites administrativos para no ralentizar la inversión privada, entre otras.

El 'plan anticrisis' del PP incluye por otra parte una lista de medidas de impulso a los diferentes sectores productivos de Balears. Una de las propuestas más novedosas es la suspensión de la Ley de Vivienda, que fue recientemente aprobada por unanimidad en el Parlament, para subvencionar los tipos de interés bancarios con el objetivo de dar salida al 'stock' de viviendas sin vender y reducir las cuotas hipotecarias.