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José Ramón Garrido y Maria del Carmen Soler asumieron ayer los cargos de delegado territorial y presidenta del Consejo Territorial de la ONCE en Balears en sustitución de Joan Vanrell y Alejandra Luque, respectivamente, en un acto celebrado en la sede de la delegación de Organización Nacional de Ciegos en Palma.

El delegado territorial es el ejecutivo principal de la ONCE, mientras que el Consejo Territorial es el órgano de representación de los afiliados.

Garrido manifestó su voluntad de impulsar un proceso de modernización y optimización de los ingresos procedentes del juego, con el objetivo de mejorar e incrementar los servicios a sus afiliados.

Manifestó también su intención de trabajar con las administraciones públicas en la eliminación de barreras para todos los colectivos de personas discapacidad, ya que, pese a que cada grupo tiene especificidades distintas, «tenemos algo en común como son nuestros derechos».

La ONCE repartió 28 millones en premios en Balears en 2006 y tiene previsto invertir este año casi 3 millones en servicios en las Islas.