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La consellera de Salut i Consum, Aina Castillo, no ha querido valorar el proyecto de decreto de la Comunidad de Madrid que ha enfrentado al gobierno presidido por Esperanza Aguirre con el Ministerio de Sanidad y Consumo y ha matizado que en las Islas se aplica la «ley antitabaco» nacional, excepto en los bares de menos de cien metros cuadrados en los que se aplica la normativa balear.

Castillo recordó ayer que ha remitido tres cartas a la ministra Elena Salgado para poder reunirse con ella y una representación de los empresarios de las Islas con la intención de pedir una prórroga para la ejecución de las obras de adecuación de los establecimientos de más de cien metros a la normativa estatal. Reunión que todavía no ha sido concretada por parte de la ministra.

De todas formas desde la Conselleria de Salut dejan claro que la polémica de Madrid no hace más que dar la razón al Govern balear en cuanto a que en la ley nacional hay aspectos que no están claros y reiteran que la ley balear es, en según que puntos, más restrictiva que la nacional.

Restauración
El sector de la restauración de las Islas también se muestra reacio a opinar sobre la polémica entre el gobierno de la Comunidad de Madrid y el Ejecutivo central. Joan Miralles, presidente de restauración de Pimem dijo ayer que «no queremos entrar en polémicas, para nosotros lo que está claro es que la decisión del Govern de aplicar la normativa autonómica en los bares de menos de cien metros cuadrados ha sido muy adecuada».

Para Antoni Mas, presidente de Restauración de CAEB, está claro que la decisión de Balears «ha sido adecuada» todo ello sin querer entrar en polémicas sobre lo que está pasando en otras comunidades autónomas y en concreto entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Sanidad.

De la misma opinión es Francisco Martínez, presidente de bares y cafeterías de la Asociación de Restauración de CAEB, quien ha matizado que «aunque no conozco al detalle el decreto de Madrid supongo que no hace más que desarrollar la normativa nacional» al igual que lo ha hecho Balears, lo que, según Martínez está siendo todo un éxito.

El principal punto de discrepancia entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central es que el proyecto de decreto los bares y restaurantes de más de cien metros cuadrados de los centros de trabajo podrán establecer zonas para fumadores como el resto de los establecimientos.