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JOAN C. PALOS
Si nos situamos en el comienzo de la calle Bartomeu Fons de Cala Mayor, podremos ver a nuestra izquierda el hotel Husa Zenith y delante el Hotel Dalí. Ambos establecimientos pertenecen a una misma época, la de la expansión turística de principios de los sesenta.

El Zenith y el Dalí representan las dos caras de una misma realidad turística. Mientras que el primero sobrevive con escasos recursos a un futuro incierto, el segundo inicia una nueva etapa después de una importante remodelación que ha costado 600.000 euros. La única realidad que los une es un entorno degradado. Estos establecimientos son dos de los ocho que se encuentran dentro del área de influencia del futuro Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de la barriada de Cala Mayor.

La rentabilidad del negocio «no es como para lanzar cohetes», admite Francesc Garcia, director del Husa Zenith y presidente de la asociación hotelera de la zona. «Cualquier cambio a residencial lo situamos a diez años vista», afirma Garcia.

Esponjamiento, cambio de uso de plazas turísticas a residenciales, apertura de nuevos viales, embellecimiento del entorno y rebaja de la capacidad edificatoria. El barrio se encuentra actualmente frente a la encrucijada de la reconversión.

El PERI que actualmente se tramita en el Ajuntament de Palma tiene que servir para poner las bases para la rehabilitación integral -turística y residencial- de esta zona. Una necesaria reestructuración de su fisonomía que para muchos llega excesivamente tarde y mal.

Según Francesc Garcia, esta actuación urbanística «llega con veinte años de retraso. Además este plan está lleno de contradicciones e incoherencias, como es la tolerancia municipal con los edificios Pullman. Nos sentimos engañados por los responsables urbanísticos. Les pedimos poder derribar nuestros establecimientos sin perder edificabilidad, pero al final no nos dan otra salida que esperar».