La ola de frío procedente del norte provocó ayer una copiosa nevada en la Serra de Tramuntana. Foto: MONSERRAT

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Aunque no suela ser muy habitual, Mallorca también puede entonar este año el clásico villancico anglosajón de «White Christmas» con todas las de la ley. Porque la Serra de Tramuntana amaneció ayer nevada a partir de los 700 metros de altura tras el brusco descenso de temperaturas registrado durante la noche, lo que propició la tradicional alegría entre los más pequeños de la casa, que pidieron con insistencia un paseo por la nieve. Pero eso no es todo, porque para hoy la previsión meteorológica es también gélida: en las próximas horas la cota de nieve bajará hasta los 400 metros de altitud, por lo que serán varias las cumbres mallorquinas que amanecerá cubiertas con el manto blanco.

Y se espera aún más frío que ayer, cuando la mínima media registrada fue de seis grados, tres menos que la temperatura considerada «normal» en las Islas en esta época del año. De forma que para hoy se auguran mínimas de 3º en Inca y 5º en Palma. La mínima absoluta de ayer se registró en la Serra de Alfàbia, con 2,8º bajo cero. Las lluvias caídas durante la noche del sábado al domingo dejaron 85 litros por metro cuadrado en Sóller y 83,9 en Lluc. Todo ello es consecuencia del frente frío que atraviesa la Península de noroeste a sureste, acompañada por una masa de aire polar muy fría e inestable, arrastrada por vientos fuertes del noroeste, aunque también se explica desde el Centre Meteorològic que la situación crítica ya ha pasado y el temporal tiende a remitir a partir de hoy.

Pero no todo es negativo cuando se habla de mal tiempo. La sorpresa de encontrar las cumbres nevadas por la mañana llevó a muchas familias a desplazarse hasta la zona de los lagos para disfrutar de una jornada de juegos y alegría. Las clásicas batallas de bolas de nieve y algún que otro muñeco protagonizaron la jornada, en la que participaron activamente padres e hijos, muchas veces acompañados por el perro, que también disfrutó de un elemento prácticamente desconocido aquí. Todo hasta que la Guardia Civil decidió cerrar la carretera de Sóller a Lluc al tráfico rodado por la peligrosidad de la misma, tras un rescate de un vehículo atrapado en la nieve. Pese a ello, quedaron un buen montón de imágenes para el recuerdo.

A.M.