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EFE / J.J.S.
La consellera de Salut, Aina Castillo, informó ayer de que los últimos análisis realizados en la granja de pollos que cautelarmente fue inmovilizada a causa la detección del antibiótico cloramfenicol han dado resultados negativos, por lo que la explotación podrá reanudar su actividad comercial.

Sobre las otras dos explotaciones paralizadas (una de gallinas ponedoras y otra de cerdos, las tres del mismo propietario), Castillo añadió que se está a la espera de los análisis que realiza el laboratorio de referencia de Majadahonda (Madrid).

El uso del cloramfenicol en ganaderías está prohibido por la UE desde 1994, aunque se trata de un antibiótico que puede comprarse en las farmacias. Se cree que una pequeña parte de la carne de pollo afectada puede haber llegado al comercio, pero, para tener efectos en las personas, debe ingerirse en dosis muy elevadas y puede causar anemia aplásica en uno de cada 100.000 casos. Se atribuye la presencia del antibiótico la importación de un pienso o un ingrediente. El importador está obligado a guardar muestras del pienso durante tres meses. En este caso, el propietario asegura que lo compró en septiembre y por ello ya no guarda muestras. Pese al levantamiento de la inmovilización de la granja de pollos, hay un expediente abierto.