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C.ROIG/EFE
Los nervios propios de los exámenes de septiembre fueron los protagonistas del día de ayer en la mayoría de centros de Secundaria que recuperaban estas pruebas después de cinco años.

Los alumnos que ayer se examinaban para recuperar las materias que les habían quedado pendientes, experimentaron por primera vez la desazón de pasar una prueba de estas características, ya que la LOGSE las eliminó definitivamente en el año 1999 cuando se implantó el nivel de cuarto de ESO de manera generalizada en sustitución de segundo de BUP y tampoco tuvieron que hacer exámenes durante la Primaria ya que la ley no lo preveía.

Pero no todos los estudiantes se examinaban con la presión de tener que aprobar para pasar de curso.

Las pruebas extraordinarias son una consecuencia del adelantamiento del calendario de aplicación de la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza, que ha sido llevada a cabo por parte del Govern balear.

La fecha de estas pruebas extraordinarias que prevé la LOCE ha sido motivo de polémica entre las Comunidades Autónomas que gobierna el PP y las del PSOE.

Si bien para las primeras la fecha ideal para recuperar las materias pendientes es el mes de septiembre, para las segundas es el mes de junio el idóneo para llevar a cabo estos exámenes, sin embargo todas alegan motivos pedagógicos.

Estos han sido los primeros estudiantes en volver a las aulas, coincidiendo con el regreso al trabajo de los docentes, pero muy pronto el resto de sus compañeros se unirán a ellos en los colegios e institutos de las Islas.

El lunes 13 volverán a clase los alumnos de Infantil y un día después lo harán los de Primaria, que cumplirán un calendario de 179 días lectivos. El día 15 se incorporarán los estudiantes de Secundaria, que tendrán 178 jornadas lectivas.