La octogenaria embarcación fue visitada por las autoridades tras el izado de su gran vela latina.

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La Balear, única barca de bou mallorquina restaurada según los esquemas tradicionales, fue presentada ayer en su nuevo atraque del Moll de sa Llonja por la presidenta del Consell de Mallorca, Maria Antònia Munar, quien reivindicó un museo marítimo a imagen y semejanza de otras ciudades mediterráneas, como un reto a hacer realidad en una isla donde lamentó que mucha gente vive de espaldas al mar. Al acto, a cargo del departamento de Medi Ambient i Natura al que asistieron Miquel Nadal, vicepresident primer del Consell, Dolça Mulet, vicepresidenta segona y Miquel Àngel Borrás, conseller executiu de Medi Ambient, quien destacó la fecha simbólica elegida para esta presentación coincidiendo con su 80 aniversario. Una obra iniciada con su donación a cargo de su anterior propietario, Manuel López y que culmina un largo proceso destinado a recuperar nuestro patrimonio marítimo a cargo de la escuela taller de Mestres d'Aixa. Un trabajo de tres años realizado por un equipo de ocho alumnos de un oficio ancestral en extinción que ha posibilitado su ocupación laboral en una labor especializada.

Tras la presentación por parte de las autoridades, el vicario general de la diócesis, Andreu Genovart procedió a la bendición de la barca que lucía empavesada el nombre y fecha de construcción, 1924, en los astilleros Ballester de Palma y que será destinada a regatas de época y visitas escolares. Diseñada para navegar a vela como evidencian sus líneas, coincidió con la época en que la motorización empezaba a constituir el elemento habitual de propulsión en la flota de pesca. Esta circunstancia y su carácter didáctico en las enseñanzas de carpintería de ribera, motivó la campaña iniciada por la Associació d'Amics del Museu Marítim para su recuperación en Porto Colom, enclave donde rindió sus últimos años de servicio.

Las actuaciones para determinar su restauración comenzaron en 1996 y dieron como resultado su declaración como Bien de Interés Cultural con categoría de monumento el día 22 de mayo del siguiente año. Tras numerosas vicisitudes se limpiaron sus fondos, examinándose su puesta a flote tras resultar hundida a causa de un temporal. El día 18 de septiembre de 1998 la histórica embarcación emprendió un espectacular viaje por carretera hasta Palma para ser restaurada por la Escola de Mestres d'Aixa. La «nueva» Balear difiere sensiblemente de la imagen asociada a sus últimos años faenando en Porto Colom. A partir de los esquemas originales se ha sustituido la cabina, las artes de pesca, el tambucho de la máquina por un aparejo de vela latina sobre la cubierta corrida y caña de timón a popa. Pero conserva las medidas originales que son: 13,56 metros de eslora, 4,45 de manga y 1,49 de puntal con 14,67 toneladas. Las embarcaciones de madera de construcción artesanal aún forman parte de las flotas de pesca en algunos países mediterráneos, pero en un número cada vez más reducido, al ser sustituidas por modernos diseños de fibra de vidrio, homologados a las nuevas normativas de seguridad. En la actualidad sólo resta en Mallorca otra barca de bou para ser restaurada, la Nuevo Tomás , recuperada en Cala Figuera.

Gabriel Alomar