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P. CANDIA/J.M. MESTRE La Sociedad de Garantía Recíproca (ISBA), participada por el Govern, los herederos del pintor Xim Torrens y los síndicos de la quiebra de la ex agencia Brokervl se han personado en la causa en calidad de acusaciones particulares. Cada uno de ellos estará representado en el juicio del «caso Brokerval» fijado para el próximo 9 de diciembre en la Sección Primera de la Audiencia de Palma. Esas acusaciones se unen a las del fiscal Joan Carrau. ISBA realizó diversas operaciones con Brokerval, aunque el ex máximo responsable de la agencia de valores, Francisco Berga, circunscribió esa relación comercial con la sociedad de garantía a antes de 1993.

Classic Vision, por su parte, ya había presentado una querella contra los directivos de la agencia Brokerval, Francisco Tous y Francisco Berga, por un presunto delito de apropiación indebida, estafa y falsedad. La investigación se centró en la operación que realizaron los directivos de la agencia para devolver a la UIB la inversión de 111 millones de pesetas, que correspondían a las puntas de tesorería de la Universitat, que fueron invertidas en bonos del Estado a través de Brokerval.

La agencia que dirigían Tous y Berga jamás invirtió este dinero en bonos del Estado, sino que fue desviado hacia otros proyectos, que al final fracasaron. Para poder devolver el dinero, Berga hizo una operación a través de la sociedad Classic Vision, que manejaba la herencia del pintor Xim Torrens. Berga era el albacea de esta herencia, y, supuestamente, se aprovechó de esta condición para ordenar al banco suizo que enviara el dinero a una entidad bancaria de la calle Cataluña, que al final pagó los 111 millones de pesetas que se le debía a la UIB.