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Los responsables en materia universitaria de quince comunidades autónomas celebraron ayer su segunda y última reunión de trabajo informal para analizar el contenido del anteproyecto de ley de Universidad y estudiar cuál es el papel de las comunidades. El director general de Universitat del Govern, Martí March, explicó que «la principal reflexión que nos hemos hecho ha sido la de conocer qué es lo que piensa cada una de las comunidades sobre el modelo de universidad de futuro que plantea este anteproyecto para ver si podemos encontrar puntos de encuentro que presentar ante el Ministerio para así lograr que la ley se apruebe con el máximo consenso».

La principal conclusión que pueden extraerse de las dos jornadas de reuniones, afirmó, es la necesidad de que este anteproyecto tenga más tiempo de discusión. A tal efecto, las comunidades reclamarán un mayor plazo de reflexión, «ya que para el día 21 está prevista una reunión del Consejo de Universidades para hablar de esta ley y consideramos que no hay tiempo suficiente». Una segunda conclusión apunta hacia la necesidad de institucionalizar estas reuniones de Comunidades Autónomas «por necesidad, porque los problemas que debemos resolver son comunes».

En tema de la habilitación del profesorado fue objeto de un debate interesante en el encuentro de ayer y aquí, reconoció March, «existen matices muy diferentes entre las comunidades a la hora de hablar de movilidad del profesorado, de retribuciones, etc. Se ha visto que este sistema de habilitación «para algunas comunidades resolverá el problema y para otras, en cambio, los agravará».

En Balears, concretamente, «no estamos de acuerdo, porque nos parece que no sólo no promoverá la movilidad del profesorado, sino que creará un elemento de burocratización importante».

Una queja compartida es que este anteproyecto de ley es menos autonomista que la Ley de Reforma Universitaria, «pues no reconoce el papel de las comunidades». Todo eso son cosas que se deben negociar «porque hay posibilidad real de llegar a un consenso», pero si no es así, Balears se opondrá a través de los mecanismos que se tengan, advirtió March.