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El PSM manifestó ayer públicamente su crítica al diagnóstico del plan territorial de Mallorca que se impulsa desde el Consell y volvió a cuestionar el reparto de poder que existe en las instituciones donde gobierna el Pacte de Progrés.

El portavoz institucional del PSM, Antoni Alorda, no ocultó su malestar ante el «método de trabajo» impuesto por Rafael de Lacy, presidente de la Comisión Insular de Urbanismo, para iniciar la tramitación del plan territorial de Mallorca. «Éste es el método que ha elegido Lacy y nosotros recogemos el guante», opinó Alorda, quien lamentó que el PSM conociese los primeros informes del plan territorial al mismo tiempo que el resto de grupos políticos. Este hecho no tendría importancia si el PSM no perteneciese al gobierno del Consell. «Hubiese sido posible pactar un gorrador en el gobierno de la institución, pero se ha elegido la fórmula del debate abierto», cuestionó Alorda.

El PSM tachó de decepcionante el plan territorial al incluir el segundo cinturón de Palma, y calificó de «tonterías» algunas propuestas de promoción del patrimonio natural como la recuperación de la fauna mallorquina con jabalíes, corzos y linces.

Biel Barceló, portavoz del PSM en Cort, advirtió que los proyectos de carreteras previstos en el diagnóstico del plan territorial «servirá de excusa para seguir urbanizando». «La gran diagonal que enlazará la Universitat con el aeropuerto ayuda a fomentar un modelo desarrollista y no es coherente plantear este tipo de actuaciones cuando las carreteras que son del Consell están dejadas de la mano de Dios», cuestionó Barceló.