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El Pacte de Progrés construyó un Dia de Balears casi con los mismos elementos que el año pasado "mercadillo, paseo por la historia y Cursa des Cós", pero le salió bastante mal. ¿Que en según qué ratos se llenó de gente la Plaça de la Drassana visitando el mercadillo medieval...? De acuerdo. Pero es que la plaza es de dimensiones reducidas, y con un mercadillo en ella, más todavía. Por supuesto, el mercadillo estuvo muy bien logrado, así como su atrezzo. Pero, salvo en el escenario escogido, reducido y de espaldas al mar, el de este año no varió mucho del de 1999, en S'Hort del Rei y el Parc de la Mar. En cuanto al llamado «Paseo a través de la historia», resultó bastante pobre y además instalado en un lugar poco apropiado, frente al Consolat, en un paso estrecho, y por tanto incómodo para el observador. Sí, muy mal.

En cuanto a actos en la calle, los organizadores del actual Dia de Balears han fallado estrepitosamente. Y han fallado porque su idea no ha superado la anterior, y el error ha sido estrepitoso porque ha quedado a mucha distancia de aquélla, seguramente porque no ha sabido o no ha podido conectar con la realidad. Menos mal que actores, sobre todo el grupo de Teatre al Carrer, vendedores y artesanos, el diseño del mercadillo y la iluminación del mismo estuvieron a la altura que tal acto requería.

Cabe destacar que por la tarde, con las muestras ya citadas y la convocatoria de encuentros de xeremiers y castellers, la cosa se animó un poco. Más que nada por la gran cantidad de gente que se acercó a la zona de las celebraciones. ¡Menos mal! Que si no, apaga y vámonos. Porque incluso el paseíllo que dio el Pacte de Progrés por el mercadillo fue soso. Tan sólo Antich y algo Tino Alomar, Grosske y Joan Mayol se acercaron a saludar a los artesanos y vendedores. Porque lo que son los demás, se mostraron más bien entre forzados y distantes. Y no hablemos de las conselleras de Sanitat y Medi Ambient, que se pasaron casi todo el paseíllo hablando entre ellas, sin prestar mucha atención al entorno. Por lo demás, muy bien por los artesanos, que en el mercadillo estuvieron ampliamente representados.