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Son Dureta ha inventariado 2.345 equipos y comenzó las tareas de identificación de aéreas críticas por el efecto 2000 con el objetivo de garantizar el normal funcionamiento del centro en las fechas clave del 31 de diciembre, 1 y 2 de enero. Juan Sanz explicó que también habían revisado todos los equipos informáticos del hospital, tanto a nivel de usuario como de ordenadores, los dispositivos electromédicos, que denominaron «sistemas empotrados» y los chips donde están incluidos la hora y la fecha susceptibles de ser manipulados.

«Con respecto a los sistemas informáticos», añadió, «continuamos el proceso de revisión hasta que no finalice este período, que incluye el chequeo de 400 equipos entre ordenadores personales y los grandes equipos que soportan toda la información y sistema general del hospital».

Las áreas críticas están definidas perfectamente por Son Dureta y son urgencias, quirófanos, anestesia y laboratorios de urgencia, así como las UCIS de adultos y neo natales.

«Todas nuestras actuaciones están dirigidas a esas áreas, sin olvidar el resto», precisó Sanz. Y añadió: «Se ha elaborado un documento para gestionar de forma eficaz esos riesgos residuales que se pueden producir en las fechas críticas».

Son Dureta ha definido un «riesgo residual», como «el peligro que surgiría después de haber puesto en práctica todas las medidas necesarias y de materialización que podrían ocurrir en esas fechas». «El Plan de Contingencias también garantiza el abastecimiento del hospital ante cualquier posible eventualidad de que se rompa la cadena de suministro de medicación, material fungible, comidas, combustible, gasas medicinales», dijo Sanz.