TW
0
SEBASTIANA CARBONELL/EFE El vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Àlvarez Cascos, hizo ayer campaña en Mallorca para participar ya por la noche en un mitin organizado por el PP en Algaida.

Cascos manifestó que la singularidad de esta campaña electoral es que «el PP comparece con el aval y la garantía de los resultados de la política del Gobierno de José María Aznar». Así, auguró que «terminaremos el año con cero de déficit en la Seguridad Social y con las fuentes de financiación de las pensiones y de la sanidad, separadas». Algo, dijo, que para un socialista es «imposible de explicar».

Respecto a los resultados electorales en las Islas, donde el PP no tiene asegurada la mayoría absoluta, el vicepresidente se preguntó ¿cómo no se va a votar al PP en Balears con un descenso del paro, en los últimos tres años, de un 52%, al que se suman todas las otras realizaciones del Ejecutivo?».

A Àlvarez Cascos no le cupo ninguna duda de que, en Balears, «Matas va a disfrutar de una mayoría confortable para poder gobernar en los próximos cuatro años sin sobresaltos». El vicepresidente también negó su intervención en la retirada política de Cañellas e instó a que se le pregunte por el presente y el futuro de Balears y no sobre el pasado.

Aprovechando la visita del vicepresidente Cascos y su esposa, Gemma Ruiz, a Mallorca, el PP organizó toda una jornada para que la pareja pudiera dar apoyo electoral a los candidatos conservadores en la isla. Ambos, acompañados en todo momento por Jaume Matas y su mujer, Maite Areal, participaron en la «Trobada de Corals Escolars» en el Monasterio de Lluc. Posteriormente se desplazaron hasta Son Servera, para participar en la «III Fira» en honor a Sant Joan.