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La incidencia de nuevos casos de sida en 1998 en Balears han disminuido un 35'11% frente a la media nacional del 15'12%. Sin embargo, este descenso no ha sido suficiente para que las Islas abandonen el segundo puesto en el ránking de comunidades autónomas más afectadas por esta enfermedad en términos relativos (esto es en comparación con el número de habitantes).

La tasa de casos de sida por millón de habitantes se situó en Balears al cierre actualizado de 1998 en 115'3 lo que supone un descenso del 63'4% respecto al año anterior en que la tasa fue de 178'7 (245'4 en 1996). La media española, según los datos facilitados por la Conselleria de Sanitat i Consum, es de 63 casos por cada millón de habitantes, prácticamente la mitad que en las Islas. La principal responsable de que Balears ocupe uno de los lugares de cabeza en la incidencia del sida es Eivissa-Formentera que con 223 casos contabilizados desde 1983 tiene una tasa de incidencia superior al de resto de las Islas con cerca de 140 casos por millón de habitantes.

El año pasado se cerró en las Islas con 85 nuevos casos de sida, la cifra más baja desde 1989 en que la enfermedad todavía estaba por aflorar definitivamente y se contabilizaron 80 nuevos casos. Como explica el director general de Sanitat, Joan Crespí, hasta 1995 hay un aumento progresivo y acentuado de los nuevos casos de sida en las Islas para a partir de ese año iniciar un descenso con los mencionados 85 nuevos casos en 1998.

La importancia de un registro de seropositivos en las Islas
La puesta en marcha de un registro de seropositivos con el objetivo de saber el alcance real de esta enfermedad "con los nuevos fármacos los seropositivos pueden llegar a no desarrollar la enfermedad" y así diseñar políticas más realistas de actuación está teniendo mucho más problemas de los esperados en un principio. Los responsables sanitarios de toda España acordaron llevar acabo este registro y a partir de una codificación en cada una de las comunidades pero una sentencia en Asturias que pone en duda la legalidad de este registro ha levantado la voz de alarma.