«Rusia se ha convertido en un paria del G7 debido a su invasión. China no quiere saber nada de eso» inciden los expertos. En la imagen, de izquierda a derecha, el presidente chino, el ruso y el mongol, durante una reunión al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). | Reuters

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El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reconocido este jueves que el dirigente chino Xi Jinping se ha mostrado preocupado por la situación en Ucrania, un sorprendente reconocimiento de fricciones con Pekín por la guerra después de una semana marcada por la pérdida de terreno a marchas forzadas del ejército ruso. Desde el inicio de la invasión, China ha mantenido una línea catelosa, criticando las sanciones occidentales contra Rusia y también algunas acciones militares concretas, pero sin llegar a respaldar o ayudar en modo alguno en la campaña militar.

«Valoramos mucho la posición equilibrada de nuestros amigos chinos cuando se trata de la crisis de Ucrania», dijo Putin a Xi en su primera reunión desde que comenzó la guerra. «Entendemos sus preguntas y preocupaciones. Durante la reunión de hoy, por supuesto, explicaremos nuestra posición». El presidente Xi Jinping, en cambio, no mencionó a Ucrania en sus comentarios públicos tras la reunión, que tuvo lugar en Samarcanda (Uzbekistán) al margen de una cumbre regional, y en un momento en que ambos países comparten con otros tantos maniobras militares.

El apoyo de China se considera esencial para Moscú, que necesita mercados para sus exportaciones de energía y fuentes para importar bienes de alta tecnología mientras hace frente a las duras sanciones impuestas por Occidente tras el inicio de la invasión de Ucrania. La última vez que ambos se encontraron firmaron un acuerdo de amistad «sin límites» entre sus dos potencias. Tres semanas después, Rusia invadió Ucrania.

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Los comentarios del presidente ruso sugieren un cambio chino hacia una postura más crítica, al menos en privado. Ian Bremmer, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Columbia, ha apuntado que son la «primera señal pública de que Putin reconoce la presión para retroceder». «Rusia se ha convertido en un paria del G7 debido a su invasión. China no quiere saber nada de eso».

European Commission President von der Leyen and Ukraine's President Zelenskiy leave a joint news conference in Kyiv
La presidenta de la Comisión Europea visita en Kiev al presidente ucraniano. Foto: Reuters.

En paralelo, en Kiev, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mantenido conversaciones con el presidente Volodímir Zelenski y ha asegurado que el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea (UE) va por buen camino. «Es impresionante ver la velocidad, la determinación, la precisión con la que está progresando».

«Nunca podremos igualar el sacrificio de los ucranianos cuando pierden sus hogares o lloran por sus seres queridos. Nunca podremos compensar lo que ustedes hacen con su lucha por la democracia, por la humanidad, por el respeto del estado de derecho internacional. Pero sus amigos europeos estarán a su lado todo el tiempo que sea necesario», ha declarado.

Tras los días de avances a destajo el ejército ucraniano confirma que será difícil mantener el ritmo actual, mientras Putin aún no se ha pronunciado públicamente sobre el revés sufrido por sus fuerzas militares. La velocidad del avance ha elevado la moral de Ucrania, ha complacido a los socios occidentales que les proporcionaron armas, inteligencia y entrenamiento, y ha generado esperanzas de obtener más avances significativos antes de que llegue el invierno. Al respecto, Serhiy Gaidai, gobernador de la región rebelde de Lugansk, ha asegurado que queda por delante una dura lucha para recuperar el control de su región de manos de Rusia, que la reconoce como estado independiente controlado por una autoridad separatista.