Joe Biden. | KEVIN LAMARQUE

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El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, estaría dispuesto a entablar conversaciones con Nicolás Maduro y a aliviar en parte las sanciones impuestas contra Venezuela con vistas a lograr la celebración de elecciones libres y justas en el país, que atraviesa una grave crisis política, económica y humanitaria que ha empujado al exilio a más de 5,4 millones de venezolanos.

Según la agencia Bloomberg, que cita a tres personas conocedoras del asunto, los asesores de Biden están preparando para negociar con Maduro. Las fuentes han precisado que el futuro presidente tiene la intención de presionar para que haya elecciones ofreciendo a cambio un alivio de las sanciones, alejándose así de la política mantenida por Donald Trump, que descarta de plano el diálogo si no es para que el inquilino del Palacio de Miraflores deje su puesto.

Así, el equipo del presidente electo tiene previsto revisar las sanciones existentes para determinar dónde ampliar las restricciones con la ayuda de aliados internacionales y qué medidas podrían levantarse si Maduro avanza hacia el objetivo democrático.

En todo este proceso, según las fuentes, se espera que desempeñen un papel los principales sustentos internacionales de Maduro --Rusia, China e Irán-- así como Cuba, que desea mejorar sus relaciones con Estados Unidos tras el alejamiento registrado como resultado de la llegada de Trump a la Casa Blanca.

También Maduro se ha mostrado interesado en mejorar la relación con Estados Unidos una vez Biden asuma el cargo el 20 de enero y ha confiado en que la nueva Administración proceda a aliviar las sanciones, a las que responsabiliza de la grave situación del país.
Además, a nivel nacional, Biden cumplirá su promesa del estatus de protección temporal, que permitiría a los venezolanos que huyeron hacia Estados Unidos, permanecer en el país, según las fuentes consultadas por Bloomberg, si bien desde el equipo de transición del mandatario no han querido hacer comentarios.

¿CÓMO ENCAJAR A GUAIDÓ?

Uno de los principales desafíos de Biden será cómo tratar a Juan Guaidó, quien como presidente de la Asamblea Nacional se autoproclamó como 'presidente encargado' del país y numerosos países, entre ellos Estados Unidos, le reconocen actualmente como el presidente legítimo, en lugar de Maduro.

La legitimidad de Guaidó se sustentaba hasta ahora en el hecho de que era el titular de la Asamblea Nacional, pero Venezuela celebró el pasado 6 de diciembre elecciones parlamentarias en las que se eligió un nuevo parlamento. Los comicios fueron boicoteados por el grueso de la oposición y muchos países no han reconocido su legitimidad, pero según la Constitución venezolana, la actual Asamblea terminará su mandato el próximo 5 de enero.

La Administración Trump ya ha dicho que sigue considerando al líder opositor como el presidente legítimo, igual que otros países como Reino Unido, sin embargo la Unión Europea no ha ido tan lejos y aún no ha tomado una decisión sobre cómo seguir considerando a Guaidó.

Así las cosas, desde finales de noviembre, el equipo del líder de la oposición ha estado tratando de organizar una llamada con Biden, sin éxito hasta ahora, de acuerdo con tres personas familiarizadas con los esfuerzos. Guaidó y sus aliados tienen la intención de seguir en la Asamblea, citando su mandato constitucional de permanecer en el cargo hasta que haya elecciones libres y justas.

Según las fuentes, la futura Administración de Biden tiene la intención de seguir el ejemplo de la oposición de Venezuela y lo que parece ser el consenso nacional. Sin embargo, también pesa el hecho de que Guaidó parece estar perdiendo apoyo popular y no todos los líderes opositores le respaldan, entre ellos el antiguo candidato presidencial Henrique Capriles, que se ha mostrado muy crítico.

En este contexto, algunos de los asesores de Guaidó han planteado el objetivo de «mega elecciones» en 2021, siempre que se dieran las condiciones para salvaguardar el proceso. Así, habría presidenciales y parlamentarias, además de las elecciones a gobernador ya previstas, según cuatro personas conocedoras de las discusiones.