La medida ha sido anunciada por el canciller federal austríaco, el conservador Sebastian Kurz. | FLORIAN WIESER

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El Gobierno de Austria anunció este martes que los viajeros procedentes de las Islas Baleares deberán presentar a su retorno a este país un test negativo de coronavirus o someterse a una cuarentena domiciliaria obligatoria.

Según explicó en rueda de prensa el canciller federal austríaco, el conservador Sebastian Kurz, las nuevas restricciones, que ya rigen para la España peninsular desde el pasado día 10, entrarán en vigor el lunes 24 de agosto.

Austria, donde el número de infecciones con el coronavirus va en aumento desde hace varias semanas, hasta unos 300 casos diarios, está imponiendo cada vez más restricciones.

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Así, ha declarado país de riesgo a Croacia, donde la semana pasada se encontraban decenas de miles de turistas austríacos, que desde este lunes también deben presentar a su regreso un test negativo de coronavirus.

Parte del aumento de los contagios se debe a personas que vuelven de pasar sus vacaciones en diferentes partes de Europa, sobre todo en los Balcanes, señalan las autoridades sanitarias austríacas.

La nueva medida anunciada este martes afecta a personas que regresen de Mallorca, Ibiza, Menorca y Formentera, mientras que las Islas Canarias siguen exentas por el momento de estas restricciones.

Los residentes en Austria que no puedan presentar un test negativo a su entrada tendrán 48 horas para realizarse la prueba y, mientras tanto, deberán mantenerse en aislamiento.
El Gobierno austríaco ofrece a los viajeros pruebas gratuitas en estaciones especiales.
En Austria hay actualmente unos 2.200 casos activos de coronavirus, con un centenar de personas ingresadas en los hospitales, de ellas una veintena en cuidados intensivos.
En total, se han registrado desde el primer caso detectado en marzo más de 23.800 positivos de coronavirus, con algo más de 700 fallecidos.