La nueva norma, anunciada por el Departamento de Salud, afecta a los médicos, hospitales y compañías de seguros que reciben fondos fede.rales. | Lucas Jackson

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El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció este viernes una norma que permite que los médicos se nieguen a practicar abortos y les autoriza a rechazar cirugías de reasignación de género para los transexuales, lo que hasta ahora era ilegal.

La nueva norma, anunciada por el Departamento de Salud, afecta a los médicos, hospitales y compañías de seguros que reciben fondos federales.

La nueva regulación sustituye a otra norma que había sido aprobada en 2016 por el entonces presidente Barack Obama (2009-2017), quien por primera vez en la historia incluyó en esta regulación una definición amplia del género, que podía ser «hombre, mujer, ninguno o una combinación de hombre y mujer».

Frente a ello, la iniciativa de Trump considera que el género es «hombre o mujer definido por la biología».

La regulación que aprobó Obama para prohibir la discriminación no llegó a entrar totalmente en vigor porque en diciembre de 2016 fue suspendida por un juez de Texas, por lo que el anuncio de hoy de Trump tiene un gran contenido simbólico y busca satisfacer a su base electoral de la derecha cristiana.

No obstante, la norma de Trump sí otorga protecciones legales a aquellos doctores que se nieguen a atender a pacientes transexuales y que no quieran practicar abortos, en base a sus creencias.

Además, la regulación deja sin protecciones a aquellos pacientes que no hablan inglés, que ya no tendrán derecho a un traductor.

Asimismo, la norma afecta a las personas con discapacidad que no podrán reclamar al hospital ayuda para acceder a sus instalaciones y, también, perjudica a quienes tienen dificultades para ver y oír porque ya no tendrán derecho a la tecnología necesaria para entender al médico.

Desde que llegó a la Casa Blanca en 2017, Trump ha erosionado los derechos del colectivo de lesbianas, gais, trans, bisexuales, intersexuales y queers (LGTBIQ), en un gesto hacia su base electoral más conservadora.

También ha tomado medidas para dificultar el acceso al aborto, como dejar sin fondos públicos a las clínicas de planificación familiar que ofrecen abortos o desvían esos procedimientos a otros especialistas.